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La cesión de 1.000 metros cuadrados de suelo público para la Iglesia ha desatado la polémica en el ayuntamiento más rico de España. El consistorio de Pozuelo, gobernado por Susana Pérez Quislant (PP), ha autorizado con el voto a favor de Ciudadanos y Vox a entregar al Arzobispado de Madrid unos terrenos calificados como zona verde y valorados en 659.341,92 euros para ampliar las instalaciones de la Parroquia de Santa María de Caná.

Hace unos meses, en febrero de este año, el párroco pidió esta parcela, colindante a la parroquia, en una carta personal enviada a la alcaldesa Pérez Quislant. En la misiva, a la que ha accedido eldiario.es, Jesús Higuera le explica el destino que la Archidiócesis de Madrid –nueva propietaria del suelo– pretende dar a los 1.049 metros cuadrados de suelo municipal. "Nos vendría muy bien para poder construir sobre dicha parcela un inmueble destinado a salones parroquiales, locales de reunión, viviendas para sacerdotes y otros espacios aptos para el crecimiento y desarrollo de actividades sociales, asistenciales y culturales que se viene prestando de forma estable en la parroquia desde su creación, en colaboración con el Ayuntamiento y con diversas asociaciones asistenciales y culturales reconocidas por el Ayuntamiento", le dice el párroco a la regidora del PP de Pozuelo. El sacerdote concluye la carta finaliza agradeciendo "de antemano" el apoyo de Pérez Quislant , "a la espera de tus noticias". 

Como demuestra la misiva, la cesión de la parcela se llevaba fraguando hace tiempo. El Ayuntamiento tuvo que recalificar el terreno para que se pueda construir ahora en el solar. De hecho, en un principio era una zona verde en el Plan de Ordenación Urbana pero fue convertida, con el beneplácito del Pleno y de la Comunidad de Madrid, en una finca urbanizable para equipamientos privados. El expediente municipal justifica que la zona estaba "sin vegetación que enriquezca el entorno" y que sería necesaria "una gran inversión para su reconversión en espacio verde". 

El último paso para cerrar la operación se dio en el pleno municipal del pasado 26 de septiembre en el que se aprobó la petición del párroco. La cesión fue apoyada por PP, Ciudadanos y Vox, y contó con los votos en contra del PSOE y Somos Pozuelo. Ambos grupos consideran que supone todo un "negocio" para la Iglesia, una decisión aprobada con toda "celeridad" y que "discrimina a otras instituciones" que llevan más de seis años esperando la ejecución administrativa de cesión de otros terrenos municipales mientras en esta ocasión solo se ha tardado seis meses en autorizarla. 

PSOE y Somos Pozuelo ponen como ejemplo las dificultades que atraviesan otras asociaciones sin ánimo de lucro para utilizar parcelas públicas. Como la Fundación Cal Pau, que tiene como objetivo ofrecer un hogar a personas con discapacidad intelectual, que sigue esperando que se ejecute la solicitud que hizo en 2013 para la cesión de otra parcela municipal, ya aprobada. "Aunque fue concedida ese mismo año, seis años después, aún están esperando que se ejecute el acto. Nos sorprende la diligencia con la que se actúa cuando se trata de satisfacer las solicitudes de la Iglesia Católica y la falta de cumplimiento ante la sociedad civil", afirma el portavoz socialista, Ángel González Bascuñana. 

En este caso, la cesión no está vinculada a ningún proyecto concreto. Al menos sobre el papel. Sin embargo, el Ayuntamiento de Pozuelo justifica a eldiario.es que el traspaso de la parcela responde a un "beneficio social": ampliar los "salones parroquiales" donde se atiende "a más de 400 personas con discapacidad y sus familias".

"Ahora resultan muy insuficientes y las nuevas demandas y necesidades sociales obligan a abrir nuevos programas de atención sociosanitaria a chicos y chicas con parálisis cerebral", apuntan fuentes municipales, que aseguran que el objetivo último es que abran "un centro de día". Las mismas fuentes recuerdan que, si "no se cumple con la finalidad de uso" la parcela volverá en ocho años a manos del Ayuntamiento. 

La ley autonómica de Administración Local recoge que los ayuntamientos pueden ceder "bienes patrimoniales gratuitamente a entidades siempre que eso redunde en beneficio de los vecinos". En el expediente, el Consistorio justifica que la cesión cumple con este requisito, pese a que entre los usos se incluyen viviendas para sacerdotes. 

La oposición alerta de que "si uno de los objetivos principales de esta cesión es la construcción de viviendas para sacerdotes, no queda claro en qué beneficia esta cesión a las personas más desfavorecidas de Pozuelo". Por ello estos grupos añaden que "quizás, desde el equipo de Gobierno deberían estudiar la posibilidad de emplear dicha parcela para los intereses de los vecinos y vecinas del municipio dándole un uso de equipamiento dotacional".

"Hicimos una visita a la parroquia y nos contaron que la idea era hacer un centro de día, una residencia para personas mayores con discapacidad, pero eso no aparece en los papeles. No hay un compromiso contractual sobre el uso que se va a dar a ese suelo público", apunta Unai Sanz, portavoz y concejal de Somos Pozuelo.

La parcela ha pasado, por tanto, a manos de la Archidiócesis de Madrid gratuitamente y sin contraprestación alguna, de manera que la Iglesia queda exenta del pago del IBI y de cualquier otro tributo. En las condiciones de la cesión se estipula que dentro de 30 años ese terreno queda libre y pasaría a ser propiedad de la Iglesia para que pueda disponer de él para lo que le parezca. "Incluso podrían venderlo y sacar una plusvalía considerable", afirma Bascuñana.

El portavoz del PSOE explica que los terrenos llevaban tiempo sin uso. "No había destino específico, aunque se habló de hacer un parking para solucionar problemas de tráfico", un proyecto que nunca llegó a materializarse. Y ese fue un argumento utilizado por el Ayuntamiento para dar barra libre a la cesión.

"Es una zona rala, sin vegetación preexistente que enriquezca ecológicamente el entorno", dice la memoria justificativa firmada por la Gerencia Municipal de Urbanismo, a la que ha accedido eldiario.es. El informe técnico también asegura que "la fragmentación y segregación excesiva de las zonas verdes hace insostenible su mantenimiento futuro" y argumenta que hay ya suficientes zonas verdes alrededor. 

Los portavoces de la oposición afirman que "en los bajos de la iglesia ya hay unas aulas en donde se imparten actividades para discapacitados pero ahora alegan que quieren un servicio más amplio". "Nosotros lo que decimos –dice el representante del PSOE- es que si esa cesión se ejecuta, al menos sea para la Función de Caná que trabaja con esos colectivos, y no para el Arzobispado". "El problema es la discrecionalidad de ceder a la Archidiócesis de Madrid esa parcela sin contraprestación alguna". Sanz, de Somos Pozuelo, también se pregunta por qué se ha cedido directamente a la Iglesia si algunas de las actividades son realizadas por la Fundación Caná".

El imponente edificio, ubicado en el municipio con más renta de España y lugar de culto de seguidores del Opus Dei, ha terminado considerándose como la 'catedral' de Pozuelo. Las misas diarias están muy concurridas y las aportaciones de los feligresos son generosas. Su construcción se inició a mediados de los años 90 por el arquitecto Fernando Higueras, tío del párroco de la iglesia, Jesús Higueras, pero la obra finalizó envuelta en polémica. Más de dos décadas después, los ecos de la historia de las desavenencias y líos entre tío y sobrino siguen recordándose en el municipio madrileño, como recoge un reciente reportaje de El Confidencial.

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/