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El volumen de horas extraordinarias que los asalariados españoles trabajan sin cobrar nada por ellas ha caído en picado en el tercer trimestre de este año, el primero en el que la aplicación del registro de jornada, que entró en vigor el pasado 12 de mayo, era obligatoria en toda su extensión.

Los datos de la EPA  del tercer trimestre, publicados este jueves por el INE (Instituto Nacional de Estadística), revelan cómo entre el 1 de junio y el 30 de septiembre el volumen de horas extraordinarias no remuneradas cayó de 2,91 a 2,22 millones semanales, un descenso del 23,7% que duplica con creces el que se dio en las primeras semanas de aplicación  de esta medida.

Esos 2,2 millones de horas suponen el registro más bajo desde que el INE comenzó a contabilizar este epígrafe de la EPA a principios de 2008. De hecho, únicamente lo mejora el del tercer trimestre de 2010 y por menos de 10.000 horas en el conjunto del Estado.

Este tipo de trabajo sin remunerar supone un triple fraude con el que las empresas se ahorran miles de millones de euros al cabo del año: el escamoteo de una parte de su salario al trabajador conlleva una merma de los ingresos de la Agencia Tributaria por IRPF y otra de la recaudación de la Seguridad Social por la falta de cotizaciones, que, además, recorta la cuantía de las prestaciones a las que pueda tener derecho el asalariado.

Más de 270.000 asalariados hacen horas gratis

Los entre 2,5 y 3,6 millones de horas extraordinarias sin remunerar que cada semana y durante la última década se han trabajado en España, donde el coste salarial de la hora oscila entre 13,52 y 16,65 euros brutos en función del sector, supone que la nómina de los asalariados ha sufrido una sisa de entre 1.800 y 3.200 millones de euros al año.

Un tercio de esa cifra, entre poco más de 600 y algo más de 1.055 millones de euros, debería haber llegado anualmente a las arcas de la Seguridad Social mientras una cantidad inferior, de entre 300 y 600, tendría que haber llegado a las de Hacienda.

La reducción de las horas extraordinarias no remuneradas coincide con un aumento de las que sí se pagan, que, según la EPA, crecieron en 129.000 entre marzo y septiembre, los dos primeros trimestres en los que las empresas debían comenzar a aplicar el registro de jornada, para situarse en 3,171 millones.

Las extras no remuneradas llegaron a superar en volumen a las que sí cobraban los trabajadores entre principios de 2012 y mediados de 2016, en una situación que no ha vuelto a darse desde el primer trimestre de 2017.

El retroceso de este tipo de abuso laboral coincide con una reducción del número de trabajadores por cuenta ajena que realizan horas extraordinarias, que entre julio y septiembre cayó de 764.100 a 684.000.

Dos tercios de ellos, 53.700, solamente hacían horas extraordinarias no remuneradas, una situación que, pese a la implementación del registro horario, continúan sufriendo otros 276.000, lo que significa que solo uno de cada seis asalariados que padecía esta vertiente de la explotación laboral ha dejado de soportarla en el tercer trimestre de este año.

Las mayores bolsas, en la industria, el comercio y la hostelería

Por tipos de ocupación, el grueso de las horas extraordinarias no remuneradas son realizadas por los técnicos, que acumulan 916.700 semanales, algo más del 40% del total, seguidos de los empleados del comercio, la hostelería, los cuidados y la seguridad, que suman otras 416.000; a mucha distancia en ambos casos de los operarios (203.600), los artesanos (135.000) y los oficinistas (166.000).

Por sectores, la mayor bolsa de horas extra no pagadas se concentra en la industria manufacturera, con 336.700, seguida del comercio, con 300.200, y de la hostelería, con 299.700.

Les siguen, con poco más de la mitad de esos volúmenes, actividades como el transporte y el almacenamiento, con 171.700; la enseñanza, con 168.900, y las actividades profesionales, técnicas y científicas con 166.700, por encima todas ellas de otras como la construcción (146.100) y la banca y los seguros (131.500).

Este último ramo, en el que comienzan a cerrarse acuerdos para gestionar el registro de jornada, acumula tres trimestres de descenso en los que sus trabajadores han dejado de hacer 70.700 horas extra sin remunerar a la semana.

Fuente: https://www.publico.es/