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La importante recuperación del empleo que se ha vivido en España durante los últimos años ha venido acompañada, de forma paralela, de una realidad mucho más oscura: la precarización como principal modelo para generar trabajo en el país. Esto es, puestos de escasísimo valor añadido que han ido maquillando las cifras de empleo pero que al mismo tiempo han generado datos cualitativos prácticamente insostenibles.

Uno de ellos, el subempleo, se ha multiplicado en España desde el inicio de la crisis, hasta el punto de que casi el 7% de la población vive en hogares donde hay personas que trabajan pocas horas en comparación con su potencial laboral.

Así lo asegura un reciente informe sobre mercado de trabajo publicado por el Observatorio Social de ‘la Caixa’. Un trabajo elaborado por investigadores de distintas universidades y del grupo de estudio Equalitas, donde se sitúa a España como el país de la Unión Europea con el mayor número de empleados con insuficiencia de horas trabajadas.

En este sentido, uno de los principales objetivos del documento es comparar la realidad laboral de nuestro país con la del resto de socios comunitarios. Junto con los bajos salarios, la masificación de los contratos temporales o la tasa de desempleo, se han analizado factores en el contexto de la crisis que, si bien no se reflejan en las tasas de empleo y paro habituales, se ha convertido en un rasgo habitual de la disminución de la intensidad laboral en los hogares de nuestro país.

En el caso del subempleo, durante los peores años de la recesión se trataba de una realidad afectaba a un casi un 12% de las hogares españoles donde algún miembro estaba trabajando. A finales del curso pasado el porcentaje había bajado casi cinco puntos, pero esta mejoría y las cifras actuales todavía sitúan a España lejos de la media europea y todavía a mucha distancia de alcanzar los niveles que se vivían en el país antes de la crisis.

Según el documento, la tasa de subempleo en España prácticamente duplica hoy a la que había en el país hace una década, cuando se situaba en el 3,6%. Un ratio que, por aquellos años, era incluso inferior al que existía en el conjunto de la Unión Europea, donde se situaba en el 4,1% en 2005. Diez años después, y ya en plena fase de expansión, apenas había crecido 0,6 puntos en la UE, mientras que en España se había multiplicado por tres.

Esta situación ha llevado a que, en la actualidad, España haya pasado de una posición intermedia –puesto 13– en la frecuencia con la que los hogares sufren el subempleo a ser el segundo país, solo después de Grecia, con los peores ratios de hogares con algún miembro que trabaja un 20% menos de horas de las que le permitiría su potencial laboral.

Esta situación, unida al desempleo de larga duración, es uno de los principales factores que han empujado a España a tener algunos de los peores ratios de pobreza laboral e inestabilidad en el trabajo de Europa.

Fuente: https://ctxt.es/