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¡En todo el mundo, las masas populares de los países dominados por la Comunidad Internacional de grupos imperialistas europeos, estadounidenses y sionistas protestan y se rebelan contra los regímenes que ellos imponen!

En cada país, los partidos y los líderes de las masas populares están puestos a prueba y obligados a darle a la revolución la forma que debe tomar para ganar.

El golpe de estado promovido por grupos imperialistas estadounidenses en Bolivia llevó al presidente Evo Morales y a algunos miembros de su gobierno a renunciar y buscar refugio en el extranjero o en embajadas.

Las masas populares de Bolivia se rebelan contra los fascistas y militares partidarios del golpe de Estado con el que los grupos imperialistas de los EE. UU., UE y sionistas pretenden, incluso en Bolivia, revertir el curso de la historia.

Las masas populares de Bolivia se unen a las masas populares que en Chile, Ecuador y otros países latinoamericanos se rebelan contra los regímenes sometidos al imperialismo; se unen a las masas populares que en Argentina determinaron la derrota electoral de Mauricio Macri, a las masas populares que en Brasil se regocijan por la liberación de Lula.

Cuba socialista, Nicaragua sandinista y la República Bolivariana de Venezuela – fundada por Chávez y encabezada por el presidente Maduro – apoyan a las masas populares en lucha. En cada país latinoamericano, la orientación y la línea de los partidos, los exponentes y los seguidores del “socialismo del siglo XXI” se ponen a prueba de la lucha entre las clases: ¿acaso es posible avanzar en la reducción de las diferencias sociales sin eliminar la propiedad privada de los capitalistas en el aparato productivo y quitarles los institutos y centros de poder (Fuerzas Armadas, poder judicial, administración pública, etc.) que heredan del pasado?

Desde Palestina a Irak, Líbano y Egipto, las masas también se rebelan en los países ocupados por los sionistas de Israel y donde ellos y los imperialistas estadounidenses con sus cómplices europeos han instalado gobiernos títeres o maniobran directamente con sus grupos armados, asesores y agencias.

El descontento por el transcurso de las cosas también es grande entre las masas populares de EE.UU. y en cada uno de los países de la Unión Europea.

Igualmente en Italia, la crisis de las relaciones políticas, económicas, ambientales, culturales y sociales se está agudizando. Eso está confirmado por las crisis de ILVA, Alitalia, del imperio FIAT desde Mirafiori hasta Termini Imerese, de Whirlpool y del sector de electrodomésticos, de las empresas y sus 160 “mesas de crisis” activas en el Ministerio que, por ironía de la historia, es del Desarrollo Económico. Giuseppe Conte anda a tientas en la oscuridad con Di Maio y Zingaretti y todo su gobierno. Matteo Renzi intenta aprovecharlo y hace que la fronda de la mayoría  gubernamental actual nos haga olvidar la prueba que dio de su orientación cuando dirigía el Partido demócrata y cuando desde 2014 fue jefe del gobierno, primero directamente hasta 2016 y, luego, hasta 2018 a través de Paolo Gentiloni.

Matteo Salvini y su Liga intentan aprovechar el hecho de que hace tres meses fueron providencialmente a la oposición liquidando al gobierno Conte 1: sacuden el espantajo de los inmigrantes, fomentan la movilización reaccionaria e intentan hacernos olvidar la renuncia a la creación de una moneda nacional (los minibots) y la sumisión a la Unión Europea, al Banco Central Europeo, al sistema financiero internacional que maniobra la Deuda Pública y a la OTAN en la secuela de “guerras humanitarias” que se extienden todos los días y el rearme: la sumisión que practicaron previamente con Silvio Berlusconi, Giorgia Meloni y sus pandillas de bandoleros, banqueros y especuladores y luego en el gobierno Conte 1.

Depende de nosotros los comunistas aprender de la experiencia de la primera oleada de la revolución proletaria mundial (1917-1976) y del análisis dialéctico-materialista del curso de las cosas y dar al descontento, la intolerancia y la revuelta de las masas populares un desarrollo que multiplique y fortalezca la parte de ellas que se organiza alrededor del partido comunista hasta convertirla en una fuerza que establece su propio gobierno – el Gobierno de Bloque Popular – y se libera de las cadenas de la Comunidad Internacional de grupos imperialistas europeos, estadounidenses y sionistas para tomar el poder y establecer el socialismo, es decir:

1. poder de las masas populares organizadas alrededor del partido comunista;

2. gestión pública planificada de la actividad económica del país para satisfacer las necesidades de la población y las relaciones con otros países;

3. creciente participación de todas las masas populares en las actividades específicamente humanas y gestión de la vida social.

Como bien dijo Jorge Arreaza, Ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, ante el golpe de Estado en Bolivia: “movilizarse para evitar la guerra imperialista, denunciando sus mecanismos con firmeza pero, sobre todo, es importante que las personas se organicen para cambiar las cosas en sus países, porque solo con el poder popular es posible prevenir la guerra y poner fin a la dominación de los grupos imperialistas”.

La revuelta de las masas populares en Bolivia y en los otros países oprimidos por el sistema imperialista mundial y, en particular, por los grupos imperialistas estadounidenses, europeos y sionistas, también nos fortalece.

Cada muestra de solidaridad con las masas populares de Bolivia las fortalece en su lucha y aumenta en los manifestantes la conciencia de que la lucha común para poner fin al sistema imperialista está en marcha en todos los países.

¡La forma más alta de solidaridad con las masas populares en revuelta en otros países es avanzar en la revolución socialista en nuestro país, hasta constituir un gobierno decidido y capaz de afirmar la soberanía nacional inscrita en la Constitución italiana de 1948 contra la Comunidad Internacional de los grupos imperialistas, sus instituciones (UE, BCE, FMI) y su brazo armado, la OTAN!

El futuro del país depende de las organizaciones obreras en las empresas capitalistas y las organizaciones populares en las empresas públicas y en los territorios poblados.

¡Necesitamos multiplicarlas, fortalecerlas y llevarlas a coordinarse y convertirse en nuevas autoridades públicas que constituyen su propio gobierno de emergencia, el Gobierno de Bloque Popular!

(nuovo) Partito comunista italiano

Comitato Centrale