fbpx

1- Bueno, pues aquí.

2- La cosa, por primera vez, carece de cabeza. Puede funcionar sin cabeza –pensante; la historia desde 2012 es eso, visto lo visto; lo que tiene guasa–, pero no sin cabeza –comunicativa y decisoria–. El engranaje Govern-Asociaciones-Público Procesista parece que se ha ido –momentáneamente o, yo no me haría muchas ilusiones, definitivamente– al garete. Tenía que pasar. Por dos razones.

A saber: ese es a) el punto final de cualquier ciclo propagandístico, aquí y en Lima. Y, b), en un sistema propagandístico siempre hay un momento de separación tan grande entre lo anunciado y su realidad, que la cosa implosiona o da risa. En mi humildad y tontería imaginé que eso pasaría tras el 27-O, cuando quien quiso ver la disociación entre lo declarado por los políticos y lo sucedido pudo hacerlo. Pero sucede ahora que ha desaparecido el pegamento precario que unía a todo el procesismo. La espera de la sentencia. Por lo mismo, sucede tras dos años de machacar e insistir en movilizaciones para lo de la sentencia, y tras dos años de no haber planificado nada políticamente, ni de haber solucionado el fracaso ético de 2017. Sucede, vamos, en un momento de altísimas y nutridas movilizaciones –tal vez, superiores a las de 2017– pero sin nadie que las gestione y las conduzca hacia un punto productivo. O, al menos, mono. La cosa es tan difícil de explicar, sin ese engranaje que no existe, que antes de explicarles las últimas 24 horas, les explicaré el resto de engranajes, el dramatis personae en Cat. Para ello, durante un segmento de este articulete, cambiaré los numeritos por los titulitos. Lo que requiere una mayor inversión. Pero hoy estamos que nos salimos. Los elementos de tensión y reacción en Cat son los siguientes. Sí, queda espectacular, pero no hay nada que no haya, latente o ejerciente, en Esp. Aparten a los niños.

El populismo autoritario. El pack más nutrido y determinante, hasta ahora, en el procesismo. Integrado por JxC a tutiplén, Waterloo included. ERC lo está dejando. Lentamente, de manera que, en ocasiones, no se sabe si está entrando o saliendo. Es el soberanismo de derechas, presente en toda Europa, al que ha accedido de manera natural, tras la implosión de CiU –por corrupción estructural. Como el populismo USA, UK, turco, polaco, húngaro, italiano o francés, parte de la idea de pueblo. El Govern, así, es pueblo. Y el Parlament, un ente comprometido con el pueblo antes que con una idea de democracia internacional. Pueblo es lo que dice el Govern. Es decir, que el Govern domina los marcos Cat, democracia y pueblo, básicos en todo esto. Poseen un léxico inexportable y radicalmente democrático, si bien una idea de democracia reducida. A un derecho –la autodeterminación–, que permite obviar la Sanidad, la Enseñanza, la Vivienda, el Trabajo, la Asistencia. Es un movimiento patriota. Por selección negativa en este ciclo absoluto de crisis económica, social y democrática, se ha llenado de, ejem, incapaces políticamente, pero patriotas y muy de la cosa pueblo –¿pueblerinos?–. Personas muy competentes con sus mitos pero, por lo mismo, con serios problemas con la realidad. Como atestigua la figura de Torra, patriota, racista y que, en verdad, cree que más allá de sus mitos, no necesariamente democráticos, no hay democracia. La magnitud de la tragedia en este pack es la siguiente: si, pongamos, Torra fuera al gimnasio y optara por sumergirse en otro pueblo elegido, podría ser otro liberal católico de Vox. Importante: no sólo carecen de ideas y planes –salvo la posibilidad de una aparición mariana, o un Maidán, que dé paso a la indepe–, sino también de capacidad de diálogo. Su léxico, en bucle y mítico, hace imposible el intercambio de propuestas. En Esp, pero también en Cat. Exemplum: en la cumbre Torra-Sánchez en BCN –que no volverá a repetirse en la vida– el gran qué fue la pugna por colar en la sala del encuentro flores amarillas. Zzzzzz.

El autonomismo. Integrado por parte de PDeCat –integrado a su vez en JxC–, expulsados o huidos de PDeCAT y, mayormente, ERC. La idea de ERC es transformar el procesismo en el nuevo autonomismo. Algo que, sin renunciar a los ejes épicos de procés –pueblo, que se hace carne en la forma de Govern, referéndum–, elimine la cosa fechas y días históricos, y vaya tirando otros 25 años con ese objetivo que no cesa. Con todo ello, sustituir en Cat a la cosa CiU por ERC, que sería el partido de Estado. Es decir, con sueldos y acceso sobre los medios de comunicación públicos y concertados. Ser también un partido capaz de determinar mayorías en el Congreso. No posee el dominio de los marcos que posee JxC. Es decir, el poder. Los poseerá cuando acceda a él. Por lo que el Populismo Autoritario está retrasando las elecciones varias eras geológicas.

El rojo-pardismo. El soberanismo es algo que sólo interesa a las derechas y a las izquierdas radicales. A unas les interesan los mitos de la nación, y la cohesión social del nacionalismo, y a las otras las herramientas que ofrecía la soberanía del Estado cuando, snif, existían. Por lo que, en lo que es una tragedia italiana y esp, las izquierdas recurren al mismo léxico e, incluso, a la unión con las derechas nacionalistas. En Cat no existe esa tragedia. Es decir, es un hecho consumado, y del que hemos hablado poco. Afecta a CUP y a alguna región, enclenque, pero importante, de Comuns. Ha ido y va por ciclos. La CUP de 2017 iba por ahí, con matices leves. Y con joyas que comían aparte, como Quim Arrufat, un gran tipo alejado, diría, del rojo-pardismo. Se prodigó poco en público, pero en una entrevista dio un mapa de lo que era un proceso unilateral de indepe. Es decir, informó en términos reales, no míticos, ajenos y lejanos del procesismo. En estas fechas, la CUP de 2017 parece seguir en bucle roji-pardista. No así la que actualmente está en el Parlament, que contempla las coreografías de Torra y la violencia del poble, por las noches, con cara de póquer.

El pagafantismo. Comuns es un partido que se parece mucho a Cat. Les votan indepes –menos del 20%–, federales y Ns/NC. En 2017, en lo que supongo que es su ruina electoral posterior, estuvo desaparecido. Utilizó léxico procesista –poble, etc–, y no tiró cables, ni ideas, ni protección a una minoría cualitativa que no era ni poble ni pueblo, y que estaba recibiendo boinazos de dos nacionalismos reaccionarios. Con ello dio solidez intelectual y política a una tomadura de pelo denominada procés. Quizás por la cosa roji-pardismos. O, más probablemente, por cierta inercia de las izquierdas de no criticar movimientos populares, aunque sean reaccionarios. Como a principios del XX, nos vamos a hartar de ellos en el XXI, diría, por lo que sería necesario ir creando un punto de vista al respecto. En estos días, Comuns no emite mucho. En todo caso, el GP en el Parlament, y Colau, han iniciado un discurso con mayor vocación de diferenciación frente al a) procesismo, al b) constitucionalismo y z) la violencia nocturna de nuestros infiltrados policiales de dos egregios cuerpos, y de, más aún, diría, 1) nuestros pijos populistas-autoritarios, nuestros 2) pijos roji-pardistas, y 3) nuestros pijos ni a) ni b).

EL GRAN LOGRO DE ANC Y ÒMNIUM ES EVITAR QUE PÚBLICO Y CRÍTICA ESPECIALIZADA SEPAN QUE NADIE SE HABLA EN LA CÚSPIDE DESDE HACE DOS AÑOS

Los raros. Cuatro y distribuidos en CDRs –donde hay de todo lo anterior– y su casa. Libertarios, e indepes de derecha y de izquierda. Los libertarios ven, algunos, el procés como una oportunidad de chulear al Estado. Otros, como una oportunidad de que el Estado nos chulee más y mejor. Ninguno de esos dos grupos es determinante, pero da color. Los indepe de derechas no procesistas son la monda. Un grupo organizado de ellos son los responsables de que el anterior Govern esté en la trena. Cuando Puigde no sabía qué hacer, le tomaron el pelo con un referéndum, a sabiendas de que no harían nada, pero que esa nada, gestionada en modo épico-procesista, les llevaría a, lo dicho, la trena. Los indepe de izquierdas no procesistas son menos determinantes. Alguno, en redes o medios, fiscaliza el procés, con calidad y valentía y pasando de eso tan poco importante en el indepe de izquierdas que es la cosa poble.

El constitucionalismo. PSC. Partido de orden en Cat, sin llegar a los extremos actuales del PSOE en Esp. No abusa de los palabros y estilismos propios del constitucionalismo esp. Ofrece un discurso democrático y social, una vez finalizó la época negocios/BCNWorld con JxC, que no volverá. Puede ser sexy, además, pues no es un PS determinante. Lo será tal vez en breve, cuando recupere los votos cabreados que se fueron a C’s, y si le siguen viniendo votos de Comuns. En caso del desastre PSOE, en su apuesta nacionalista esp, el PSC, diría, saldría reforzado. En caso de éxito, pues menos.

El ultraconstitucionalismo. PP y C’s. Váyanse al punto Populismo Autoritario y cambien de pueblo y, más o menos, encaja. Se prevé una debacle electoral futura de C’s. Morirá como vivió: gritando. El PP no, que ya está en ese biotopo.

4- Bueno, pues pasa esto. El Populismo Autoritario y el Autonomismo están pegándose de leches. Y el rojipardismo no colabora, como acostumbraba, a decantar la pelea hacia los primeros. No hay nada en la mesa. No hay ideas. Sólo un lenguaje pocho.

5- Las asociaciones no emiten. No son determinantes, al carecer de un poder organizado detrás de ellas. El gran logro de Pétain en la I Guerra Mundial fue que sus soldados estuvieron en huelga durante tres meses, y que el alto mando alemán no se coscara. El gran logro de ANC y Òmnium es parecido: evitar que público y crítica especializada sepan que nadie se habla en la cúspide desde hace dos años, y que ahora menos. Es, hasta cierto punto, meritorio. Y petainista.

6- Populismo Autoritario y Autonomismo saben que el unilateralismo, que nunca tuvo vida, ha muerto. De hecho, no lo practican desde 2017. Pero cada día hay cortes, marchas y, luego, leches, en la creencia de que el unilateralismo es lo último, lo próximo para la temporada otoño-invierno. Y que, esto ya tiene guasa, es lo que quiere el Govern, lo que siempre quiso e hizo.

7- Lo más divertido es que esto carece de solución. No puede haber –salvo caos, salvo el factor illuminati-procesista– ningún cambio al respecto hasta las elecciones esp. Y, más importante aún, hasta las elecciones cat. Hasta ese momento, en el que ERC asuma el poder y mande parar, debe seguir jugando al chicken game. Lo que habla de la capacidad limitada de los líderes de ERC.

8- Los puntos 4-, 5-, y 6- han creado un vacío en el vértice. Y, en él, vacilaciones torpes ante las manis violentas y chorras de las noches. Y un patente enfrentamiento entre los presos, que alucinan, y Torra. Con todo ello se explican las últimas horas.

9- Tras la noche de los cristales rotos –al menos los míos: se me rompieron las gafas– del martes, el miércoles Torra llamó a consultas a Buch –conseller de Interior; sus orígenes profesionales son como portero de una disco de uno de UDC; la selección negativa es el único INEM que funciona por aquí abajo–, Meritxell Budó –si Cat fuera un país normal, tendría su propio programa de televisión: Mario y Alaska, Featuring Meritxell–, y Pere Aragonès, vicepresi y, a su vez un perfil bajo en ERC. Hubiera pagado por asistir a esa reunión. Me imagino a los cuatro abriendo una ventana del despacho, a mitad de la reunión, en una maniobra Chaplin de 20 minutos.

10- Cunde la idea de que Buch dimitirá. Sería una dimisión simbólica, en tanto que es conseller simbólico. O, al menos, más allá de la amabilidad –o su ausencia, que no lo sé–, los Mossos, que se juegan el pan –es decir, su desaparición–, pasan de él. Van a su bola. Están a partir un piñón –y una pierna, y un brazo, y una cara– con el CNP. No hay, por tanto, problema de seguridad en BCN. Las manis, aparatosas, no dejan de ser un problema de desorden público. Que cuestiona más a un Govern, que invita a manifestantes a que su propia poli les pegue, que a un Gobierno, que no muere de risa porque la última vez que rió Sánchez la muerte aún no se conocía en el planeta. Aun así, el Gobierno chulea al Govern. Sabe que no hay excusa para un 155, para la Ley de Seguridad Nacional, o para llamar a un sereno. Utiliza la cosa Cat para marcar el discurso del orden, centralizarlo y hacerlo menos majara que el de C’s y PP. Aun así, por divertirse, o porque ya se ha metido en el personaje ultraconstitucionalista, exige a Torra la solemne condena de la violencia de toda la vida desde el Aznarismo.

11- ¿Van a cesar a Buch? A las 17h Buch sale por la tele para anunciar que no solo no dimite, sino que se está planteando su candidatura a Miss Universo. Asienta el canon propagandístico ante la cosa. Los Mossos molan. Son la nostra policia. El poble de los XXXXXXX. Sí, vale, hay alguno que no mola, pero se le someterá a reeducación en el Santuari de Núria. Hay casos de manifestantes violentos. Pero no son poble. Y hay que aislarlos. Sorprendentemente, coló.

12- A las 00:00 aparecía Torra en la tele. Por la mañana, había estado en una marxa, confundiéndose con el pueblo. Así, confundido, no habla de violencia, policial o de la otra, cuando le ponen una alcachofa en la boca. No habla de eso desde el lunes. No habla porque apoye la violencia, sino, supongo, por chicken game. No hay discurso ante las leches de los Mossos y los incendios de los manifestantes nocturnos. Ahora, a media noche, sí. Con voz de párroco, que siempre resulta más edificante, no alude a los Mossos. Pero sí a la no violencia. Y a los manifestantes violentos, que no son poble, sino infiltrados. De otro pueblo, se supone.

13- Es importante saber que Torra no salió por la tele a decir todo eso por indicación de Sánchez, sino, más probablemente, por indicación de los presos, más calientes que una moto. No entienden esa confusión, por la vía del silencio, entre el procesismo y la violencia. Como no entienden –estar en prisión de manera injusta no los convierte en Mandela– que TV3 emita –desde el martes–, por primera vez en su trayectoria, una gran cobertura comentada de las manis nocturnas. En el silencio del Govern, y en el ruido de TV3, algún procesólogo intuye la mano de Puigde. Puigde, no obstante, esa misma noche hace un discurso, en la línea Torra.

14- Para ver el acceso del Govern sobre el Autonomismo y el Rojipardismo, cabe decir que la chorrada emitida colectivamente entre Buch y Torra –los Mossos son poble, salvo algunos, que deberán hacer autocrítica; no es coña, se llega a decir esa palabra; la poli, o los pilotos de bombarderos, no hacen autocrítica, o morirían; deben limitarse al respeto a la ley y los DD. HH–. Todo el mundo se aplica el cuento. La violencia policial es cosa del CNP y de casos aislados –un hombre es una isla; muchos un archipiélago– y no sistemáticos de los Mossos. Entre los manifestantes, la violencia nocturna no es cosa del Poble, sino de infiltrados. Un infiltrado más y esto parecerían manifestaciones del GRAPO.

15- Sobre los infiltrados. Los hay. Es el sello Mosso. Son muy buenos. Se infiltran tanto y tan bien que, en ocasiones, acaban con tu ropa interior puesta. Los de CNP son más localizables. Lo eran, al menos, el 1-O. Cantaban tanto que, cuando te los encontrabas en un colegio electoral, daban ganas de darles un euro. Es muy probable que sean determinantes en la violencia. Extraña, caótica, sin lógica manifestante. Pero no lo son absolutamente. Es posible que tanto manifestante –por lo que veo, jóvenes del pack Populismo Autoritario, Rojipardismo y Osea –¿no?– sea una consecuencia del vacío comunicativo en el vértice, de su absurdo comunicativo de años. Del desprestigio de la comunicación procesista.

16- Las asociaciones no emiten. ANC y Òmnium sólo emiten sus actos. Las Marxes. En una de ellas, Elisenda Paluzie, Presi de ANC –una asociación, diría, pro-Populista Autoritaria, presidida por una mujer que, parece ser, se distancia de ello y del Govern–, llamaba la atención, ante un micro sobre la ausencia implícita de dos años de preparación gubernamental. El presi de Òmnium/ERC/chicken game no ha abierto la boca al respecto. Han aceptado la versión oficial –Mossos = poble + autocrítica a casos aislados; violencia = infiltrados, otro poble, muy chungo–. Durante el día hacen feliz al público Populista Autoritario –mucho–, y Autonomista, con la  Marxes. Caminan, cantan l'Estaca y Els Segadors, viven la cosa pueblo a destajo. Hacen lo mismo en ciudades. Ayer, el procesismo fue invitado a ir a un punto con rollos de papel de water y lanzarlos al aire. Yupi. Y cosas así. Luego viene el turno de noche, menos chachi, y la cosa se lía, a través de canales rojopardistas. De noche, ANC y Òmnium no comunican nada. De día, las chorradas procesistas de La Casa de la Pradera de siempre. No hay comunicación de ningún objetivo. Y hay un silencio que separa la noche del día.

17- Este silencio en asociaciones vinculadas en sus bases, y en ocasiones en sus alturas, a partidos procesistas, ¿puede ser un espacio vacío, a ocupar por alguna otra asociación? ¿Es el momento del Tsunami?

18- Ni idea. Lo que sí puedo decirles al respecto es una ampliación informativa de su app, que puede contradecir un tanto lo que les dije ayer.

19- Pirates de Catalunya ha sacado un análisis de la app. Muy razonable. Señala la ausencia de código fuente –no sé lo que es, pero mola, sale en Matrix– como una dificultad para el análisis. Y, algo que, en condiciones normales, invitaría a rechazar su uso. Define la app como algo mejor que Telegram y, no te digo ya, Twitter en cuanto a la seguridad. Está basada en Retroshare, un proyecto libre, que permite compartir datos sin servidor central, creando una red de confianza. Un poco como con la red de la cosa Bitcoin. La confianza viene filtrada y garantizada por el QR, necesario para instalar la app. Dibuja la Red creada como segura, “salvo por el factor humano”. No se puede valorar mucho la cosa, pues se desconoce su uso, o si los datos transmitidos se guardan fuera del dispositivo. Si es así, eso supondría cierta centralización. Y eso es yuyu. El verdadero riesgo, intuyen, es instalarte una versión modificada de la app por alguien. Es muy segura. Pero nada es muy seguro. Conclusión, “no es la panacea”. Luego está lo que me dice Beyoncé.

20- Quedo con Beyoncé en una terraza. Es el nombre en clave de un ingeniero informático, vinculado a mi grupo de ciber-activismo favorito. Me describe la app. No es malware. Es una Red friend to friend, construida a partir del QR que, si no lo tienes, malamente. La cosa Retroshare invita a que no será un sistema de mensajes verticales, sino compartidos y en todas direcciones. “Si quieres hacer algo vertical, al menos, es mala idea utilizar Retroshare”. Es difícil de infiltrar. O, si se infiltra, en fácil desprenderse del infiltrado. ¿Cuánto vale, le pregunto? “20, 30, 50.000 euros si es para una empresa. Si es para un movimiento, gratis, supongo”. La app te pide, como datos personales, tu disponibilidad horaria, y tu medio de transporte habitual, y permisos, que se pueden anular, para entrar en tu micro, tu cámara, etc. “Pide menos intromisión que wasap”. Y vuelve a incidir en lo importante: “No sabemos nada de cómo se utilizará y para qué”. “Si es de un Gobierno, pueden llevar a un manifestante a un destino, sin información. Algo difícil en principio, por el Retroshare”. “Si no es gubernamental, sino una app hacktivista, es un sistema encriptado y seguro que, ignorando la estrategia que seguirán, puede ser la fantasía del activismo”. Me explica que si bien aparecieron apps para el activismo en Hong Kong, que Apple y Google cerraron, “esto es nuevo”. Si bien tampoco la panacea. “Puede facilitar cosas más descentralizadas, facilitar el desgaste de la policía. Pero no se puede saber nada de lo que saldrá de aquí”. Quedamos para volver a hablar cuando la app tenga uso y función.

21- La pregunta del millón, por tanto, es su función. Es decir, si es gubernamental. Hay datos para intuir que sí –Tsunami se presentó por todo lo alto en TV3, desconvocó una mani el lunes, mintió sobre un cerco en Barajas, MAD; hace unas horas, ha aparecido una entrevista a Tsunami en TV3, por escrito; no decía nada–. Hay datos para intuir que no, pero que no descartan lo anterior. Ejemplo: fue la primera asociación que se definió, en un comunicado, contra la violencia, mientras nadie emitía. O que, en su léxico, utiliza el palabro autodeterminación –una palabra del pack Los Raros–, y no República, o indepe, del léxico Populista Autoritario, Autonomismo y Rojipardismo. Ni idea. Los festejos de las asociaciones, sin ningún tipo de fin u objetivo gubernamental, acaban el viernes. No hay nada previsto. Si Tsunami emite ese día, es posible que se quede el pastel, en todo caso. Será importante ver, si eso se produce, la función de su app. Y valorarla en términos democráticos y de activismo en Red.

22- Dios, qué largo es esto.

23- Ayer hubo pleno en el Parlament. Tenía que ser el gran día para una desobediencia institucional, por parte de un Govern que anima cada día a la desobediencia social. No ha pasado nada. Nada: Torra ha propuesto fijar él las vías para concretar el ejercicio de la autodeterminación en el plazo más breve posible. ERC, al escucharlo, se ha quedado de pasta de boniato. Ni lo habían hablado. Traducción de la frase y la iconografía: no hay plan, el Populismo Autoritario y el Autonomismo no se hablan. Esto es un chicken game. Con pocas posibilidades. El antiguo Rojipardismo pasa de la partida hoy. El antiguo Pagafantismo está a por otras. No hay partida. Si la hubiera, hubiera sido un chollo. Hoy, día del fin de los festejos, hubiera habido algo que decir y hacer el sábado y el domingo. No lo hay.

24- Ayer también se produjo una cumbre Torra, Buch, Buldó, delegada del Gobierno y Ada Colau. Me imagino a Ada Colau cortándose las venas, en el momento vamos a abrir una ventana, jefe, que hace calor. Me dicen que el Govern estaba sobrepasado, cansado, sin nada más que programar después del viernes. Sin nada que programar cada noche.

25- Hoy, huelga general. Es decir, todo lo contrario: aturada de pais. Se lo traduzco: huelga en educación y funcionariado, lockout en otras empresas, cierre en otras que dependen de transportes –cortados, se supone–, y paro en donde llegue el rojipardismo a hacer la revolución nacional pendiente.

26- Es de noche. Vuelven a darse de hostias. Hoy, novedad. Mani facha, con la que confraterniza algún Mosso, la nostra policia. Un grupo de fachas, al menos en este momento, solo uno, le dan para el pelo a un pobre muchacho, de otro poble. En octubre del 2017 hubo algún paseíllo de fachas por la ciudad, una noche. Lo de hoy es tal vez el primer enfrentamiento entre ciudadanos, usuarios de dos propagandas que no pitan. ¿Qué puede salir mal?

Guillem Martínez

Fuente: https://ctxt.es/es/20191016/