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No hay una sola escuela socialista, no hay una sola forma de hacer el camino hacia el socialismo. Pero incluso antes de la tercera vía ya comenzaron a vislumbrarse malversaciones del socialismo que no se ajustaban a su objetivo liberador y plenamente democrático, tanto con el abandono de las tesis de cambio y la colaboración con la burguesía como en la burocratización y totalitarismo.

El socialismo tiene por meta la igualdad total y el reparto, pero valores como el feminismo y la defensa de la tierra se incorporan a su ideario de forma clara. El mundo está siendo destruido por un capitalismo voraz incapaz de frenar sus ganancias e inhumano. Así como el patriarcado se ve reforzado por la explotación humana que el sistema lleva implícita y su educación mercantilista y alienante.

También los derechos de los pueblos se ven coartados tanto por los deseos de dominio y perpetuación en el poder de las burguesías autóctonas como por los entes internacionales de control y desregulación legal y de los derechos.

El socialismo es la esperanza y no hay democracia real sin reparto. La igualdad de oportunidades en el capitalismo es una falacia.

Pero mientras las y los socialistas que deseamos cambiar realmente las cosas nos ponemos de acuerdo en el Estado Español, la corrupción campa a sus anchas. Un partido que ha delinquido y burlado todas las leyes exige su cumplimiento y la corona actúa de parte. De parte de los grandes grupos empresariales, bancarios y de interés. Pero lo que es peor las clases populares reciben mensajes confusos y perciben un panorama que les deja abandonadas a su suerte, es decir con cada vez menos derechos, menos salario, peor trabajo y menos calidad educativa, sanitaria o peores prestaciones. Además de amplias capas totalmente desprotegidas y que como mucho reciben limosnas temporales. No es de recibo contemporizar en nada con ese gobierno corrupto.

La base para reagruparnos los y las socialistas es precisamente la lucha social, sindical, la defensa de lo público y la reconquista de lo que se nos ha robado. Es el socialismo de Pablo Iglesias y nuestros clásicos, un socialismo que se enfrenta a la burguesía al objeto de lograr mejores condiciones de vida de la clase obrera trabajadora y las clases populares humildes. Como columnas:

-La lucha contra la austeridad que la Troika nos impone.

-La defensa de todo lo público y la calidad de lo público.

-La denuncia de todas las formas de esclavitud, desde el precariado hasta la explotación sexual, pasando por la violación de los derechos humanos de personas de todo color, procedencia y género.

Una fuerza emergente constituyente por una democracia ciudadana y unos derechos republicanos de personas y pueblos, que solo una república puede garantizar.

Por eso es muy importante la creación de foros y plataformas socialistas con la idea de formar el imprescindible partido socialista del que ahora carecemos, pues el que como tal, se presenta está cercado por excesivas hipotecas y por la razón de estado, que no es sino la razón que impone la banca y la corona.

Hemos de volver a mostrar el orgullo de ser socialistas, al objeto de que la clase trabajadora y sus hijos y nietos, no se sientan olvidados, despreciados y volvamos a tener dignidad, cultura y ciencia. 

Carlos Martínez 

Fuente: http://www.lacasademitia.es/