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El pasado lunes día 5 las bolsas de Estados Unidos y del mundo se vinieron abajo con pérdidas incalculables, después de meses de ascensos especulativos. La retirada masiva de dinero de los parqués busca refugios para sus intereses en el oro y en el bono a diez años de la deuda norteamericana que la Reserva Federal impulsa al 3%, decidida a elevar los tipos de interés del dinero, coincidiendo con el cambio de los ejecutivos de dicha entidad.

En la última reunión del comité de mercado abierto de la Reserva se indicó que “más subidas de tasas de interés están por venir”. La tasa de interés, ahora establecida entre el 1,25% y el 1,5%, se va a subir hasta tres veces a lo largo del año. Los especuladores temen que la deuda estadounidense (situada en más de 20 billones de dólares) eleve su crecimiento anual de 700 mil millones hacia el billón y esto implicaría bajar los precios y aumentar el tipo de interés. Por eso, se ha desencadenado el movimiento de abandono mundial de los valores de las Bolsas, de otra parte, generalmente sobredimensionados.

La combinación de factores dibuja el panorama de una nueva recesión económica internacional. Y ello cuando se ha tratado salir de la crisis financiera global de 2008 devaluando salarios y pensiones y generando beneficios especulativos con dinero barato. Para esto, se ha inyectado billones desde los bancos centrales en la deuda para dejar el beneficio en los bancos financieros; situación que se derrumbaría como una fila de naipes si el precio del dinero se desbloquea.

Venezuela denunciaba recientemente ante la Organización del Comercio (OMC) que sufre una “guerra económica, comercial y financiera”, liderada por “potencias imperiales”, que actúan contra las normativas del organismo. Esta situación “ha impedido el acceso de los venezolanos a alimentos, medicinas, tecnología, repuestos y materias primas”. No se trata solo de Venezuela, la política “América primero” de Donald Trump no es sino una verdadera declaración de guerra económica internacional, tal y como han denunciado los mismos burócratas de la UE en Bruselas.

En la mayoría de países de América Latina con gobiernos “populares” o en los que han perdido recientemente dichos gobiernos, como es el caso de Argentina, se demanda una reflexión de fondo en este nuevo ciclo histórico acerca del hecho de no haber sido capaces, después de muchos años con las mejores condiciones para hacerlo, de no haber atacado el corazón mismo de la concentración de la riqueza en manos de unos pocos.

La guerra económica y monetaria se combina con la extensión y prolongación de las mismas guerras, con la consiguiente multiplicación de los gastos militares.

En Europa los mercados de capitales resienten las fallas del sistema bancario que afecta a la mayoría de las entidades, y que adquiere formas peligrosas en Italia y Alemania. El Deutsche Bank presentó en 2015 deudas históricas de 6.700 millones de euros, y sus acciones cayeron el pasado lunes un 10%. Los bancos españoles, que presentaron unos beneficios de 11.276 millones de euros, sufren en primer plano el lastre de la recesión económica latinoamericana, y de la crisis de dominación del régimen de la monarquía en Cataluña. Las acciones del BBVA han caído un 17,36%, el Santander un 22,8%, Caixa Bank el 25,51 y el Popular un 28,85%. Y eso que se capitalizaron a cosa de la población y con el saqueo de las Cajas. La Bolsa española ha perdido un 14,9% en lo que va de año: todo un record de pérdidas.

La burguesía española más vinculada a las formas y maneras del régimen, a la financiación ilegal del PP y también del PSOE, fundamentalmente, pero también en relación con los amigos de la Casa Real, pasa por apuros judiciales. Tal es el caso de Villar-Mir y de su familia más allegada. El ex ministro de Franco, y Marqués de Villar por decisión de J. Carlos de Borbón, aparece con su yerno en buena parte de las tramas de corrupción política e institucional. Todo esto a través de la red de empresas que han realizado importantísimos negocios en las grandes infraestructuras españolas de los últimos años y en las obras realizadas con las monarquías petroleras del Golfo Pérsico, con la intermediación de los Borbones.

Las complicaciones derivadas de la resistencia de los trabajadores al rescate financiero de Grecia ponen en cuestión el tercer acuerdo, y la Bolsa de Atenas refleja la incertidumbre para los inversores perdiendo el 8% de los valores, retrocediendo 20 años, mientras que la prima de riesgo de la deuda se vuelve a disparar. Los Presupuestos españoles están bloqueados por la crisis política y se esconden las cuentas del ajuste de los 10.000 millones que exige la Troika. La llamada locomotora alemana que debería tirar de economía europea esta gripada y los datos de producción son negativos. La burguesía alemana confía en la posibilidad de formar un gobierno con el SPD que establezca la complicidad política y sindical para salir del atasco económico y político alemán y europeo. La movilización de las bases socialistas y de los jóvenes “jusos” contra el acuerdo del nuevo gobierno con Merkel puede venir a romper con los planes de colaboración de clases, si en el referéndum convocado vencen los que llaman a los trabajadores a afiliarse en el SPD con la consigna “Entra y di que no”.

Como consecuencia del intento de superar la crisis de 2008 se ha realizado una redistribución oligárquica de la riqueza mundial que ha hundido las rentas del trabajo en todas partes en beneficio de las rentas del capital especulativo. Mecanismo que comienza a quebrar ahora, si los tipos de interés -sobre la base de la austeridad para la inmensa mayoría y la especulación para la minoría- modifican las relaciones establecidas. La lucha decidida por subidas contundentes de salarios y pensiones, que permita recuperar derechos y condiciones contra los planes de ajuste, es la mejor arma de los trabajadores por lograr sus aspiraciones.

Expresemos nuestra solidaridad con inmigrantes, refugiados y asilados. ¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!

Marcha a las Cortes: contra todas las formas de esclavitud

Libia, Mauritania, el Mediterráneo …

Sábado 10 febrero, 18 h, desde Pza. Santa Ana

¡Derogación de leyes que discriminan a los inmigrantes!

¡Verdad, justicia y reparación de las víctimas de Tarajal y CIEs!

Fuente: http://elespacioindependiente.wordpress.com/