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Parece que las Naciones Unidas se han percatado de las constantes violaciones de los derechos humanos básicos y fundamentales en el estado español. ¿Pero es esto creíble? ¿Qué lógica guarda este paripé de inspecciones que la ONU viene realizando en nuestro territorio?

Independientemente de que no van a dar en nada, estos señores -salvaguardas del sistema capitalista que arrasa con las mínimas condiciones dignas de vida- vienen ahora a descubrir que aplicando las políticas económicas y sociales de sus grupos amigos -Banco Mundial, FMI, potencias financieras hegemónicas imperialistas, organismos internacionales adictos- lo único que se obgtiene es pobreza y más pobreza. ¿Quienes sino éstos pergeñan y planifican las pautas (de obligatorio cumplimiento) para el orden económico mundial? ¿Cómo esperar que a partir de las mismas se puedan encontrar sociedades con equidad, igualdad y justicia social?

Claro que no. Cabe pensar que  Philip Alston oscile entre la ingenuidad y la hipocresía. Probable que el relator -que obviamente no es ningún antisistema- tenga buenas intenciones, pero seguro de lo que carece es de un análisis político global mínimamente sensato. Juntamos agua con agua y no obtenemos pan, por ahora. Mucho menos que de la  explotación y precarización laboral, las pensiones miserables, los recortes a la sanidad, la educación y la vivienda, las prebendas a la mafia bancaria, los cariñitos a los fondos buitre y la megacorrupción de las clases dirigentes, se pueda obtener como resultado una sociedad boyante y con un Estado del Bienestar en plenitud. Desde luego!!

Así, que Philip Alston solo pone en palabras lo que vivimos cada día, pero a ver… no es sorpresa, es lo único a lo que se puede aspirar en este estado de cosas. Esa alarma del pobre Philip, por momentos duele como una burla.

¿Creemos en la ONU y sus políticas criminales y cómplice de criminales? NO

¿Nos favorece que se conozcan declaraciones como estas: El relator de la ONU: «He visto barrios en España en peor situación que campos de refugiados» en un mundo que nos imagina como un territorio del primer mundo y con una población que vive cómodamente y sin sobresaltos económicos? SI

En estas épocas tan particulares, se hace imprescindible potenciar las estrategias comunicacionales para nuestra lucha anticapitalista, aún a costa de las (¿hipócritas? ¿inútiles?) conclusiones de los relatores de las Naciones Unidas.

Diana Cordero – Redacción Web


Esta es la noticia publicada hoy:

El relator especial de la ONU sobre extrema pobreza y derechos humanos, Philip Alston, se mostró hoy preocupado por el alto porcentaje de personas que viven en España al borde de sus posibilidades.

‘Los políticos han fallado a las personas que viven en la pobreza. Y los derechos sociales rara vez se toman en serio’, censuró Alston durante la presentación en Madrid del informe sobre la exclusión social en este país europeo.

El experto australiano denunció que las medidas económicas aplicadas tras la debacle financiera (2008-2013) -período gobernado por la derecha- benefició al empresariado y a los sectores acaudalados, pero dejó de lado a la mayoría de la población.

Subrayó que ‘los niveles de pobreza existentes en España reflejan la elección política’ tomada por las administraciones a lo largo de la última década, etapa que coincide con el ejecutivo del conservador Partido Popular.

En ese decenio, enfatizó Alston, se privilegió a los ricos con políticas fiscales favorables mientras se hizo poco para mejorar el salario mínimo o los servicios de protección social.

Tras su recorrido de dos semanas por varias comunidades autónomas (regiones) de la nación ibérica, el relator de Naciones Unidas, que presentará sus recomendaciones al Gobierno, confesó haber percibido ‘dos Españas muy distintas’.

Una de prosperidad y otra que es el hogar de un porcentaje muy alto de ciudadanos ‘al borde de sus posibilidades tratando de sobrevivir’, remarcó.

Describió una situación ‘de pobreza generalizada en muchos casos’, en colectivos como inmigrantes, población gitana, personas con discapacidad o familias despojadas de sus casas.

Además, lamentó la elevada tasa de desempleo (13,7 por ciento), más del doble de la media de la Unión Europea (UE), ‘una crisis de vivienda de proporciones inquietantes y un sistema de protección social completamente inadecuado’.

El único aspecto positivo’, añadió el relator, ‘es que el nuevo Gobierno de coalición (integrado por el Partido Socialista y la alianza izquierdista Unidas Podemos) está firmemente comprometido con lograr la justicia social, pero los desafíos son grandes’, auguró.

Entre las recomendaciones que transmitirá al primer ejecutivo de coalición de la democracia española, Alston citó la aplicación de una renta mínima nacional, así como una reforma fiscal redistributiva.

Expresó su preocupación por la situación de la vivienda, derecho contemplado en la Constitución, pero que, en su opinión, no significa nada.

Llamó a los legisladores a tomarse en serio esta problemática para parar los desahucios, incrementar el parque de vivienda social y limitar el precio de los alquileres en grandes ciudades como Madrid o Barcelona.

En 2018, el 26,1 por ciento de la población en la cuarta economía de la zona euro, y el 29,5 por ciento de los niños, se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social, según citó el informe.

Estas estadísticas colocan a España ‘entre las peores’ posiciones de la UE, expresó.

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