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Cuatro informes de la Guardia Civil sobre la trama del 3 por ciento a los que ha tenido acceso EL PERIÓDICO concluyen que "el partido político Convergència Democrática de Catalunya habría implementado un procedimiento" por el que las donaciones que recibían fundaciones como CATDEM y Fórum Barcelona "le eran trasladadas de modo que podía beneficiarse y disfrutar de ellas".

La Guardia Civil considera que ese método fue "especialmente significativo entre 2008 y 2012". En esos años, las fundaciones recibieron 9.530.123,50 euros en donaciones, de los que, según la Guardia Civil, "3.861.125,43 euros habrían sido finalmente trasladados a la formación política para su beneficio".

Los informes fueron entregados el 16 de diciembre al Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional. Analizan la documentación intervenida en varios registros y afirman "la existencia de una contabilidad paralela por parte de las fundaciones y del propio partido CDC", una circunstancia que se demuestra con la existencia "de sendos libros contables catalogados como "REAL" y "COMPTABLE" en los cuales se registran las mismas operaciones de una manera diferente".

Según los informes de la Guardia Civil, la contabilidad "REAL" mostraría "la verdad sobre los saldos de las fundaciones", mientras que la "COMPTABLE" sería la información que el partido "pretende que se conozca de ellas", es decir la oficial. En las hojas reproducidas en esta información se reflejan los ingresos. En la superior o COMPTABLE "aparecen las cantidades que habrían recibido las fundaciones". En la segunda imagen o contabilidad REAL, esos ingresos (casi 900.000 euros en total) han desaparecido.

De esta forma, según los informes de la Guardia Civil, "se oculta del control externo el aumento de los recursos económicos del partido político". "La existencia de una contabilidad paralela ha puesto de manifiesto como el partido considera como propios los fondos que las fundaciones reciben en concepto de donación", añaden los investigadores en sus informes al juez.

La Guardia Civil concluye que CDC y las fundaciones realizaban su gestión económica "a través del principio de caja única" centralizada "al más puro estilo de un grupo económico. Y que los donativos recibidos en las fundaciones se deben no solo a "asuntos ideológicos", sino a "factores externos", en alusión a la concesión de obras públicas.

Los hallazgos de la Guardia Civil permiten dar un paso más para desentrañar el sistema conocido como el 3 por ciento. Uno de los informes entregados al juez apunta que esa contabilidad paralela permitía ocultar "posibles operaciones fraudulentas", como las que se investigan en relación a presuntas 'mordidas' entregadas por empresarios a cambio de adjudicaciones de obra pública y que podrían haberse canalizado a través de estas entidades.

El resultado de esa doble contabilidad es que CDC veía aumentar sus ingresos a cuenta de las fundaciones, ya que "las cuotas, las aportaciones no finalistas, las aportaciones de CDC y los ingresos extraordinarios, a pesar de pertenecer a las fundaciones son retirados de estas para ser computados a Convergencia": Solo en 2013, metió en su contabilidad 894.270 euros de CATDEM y 238.571 euros de Fórum.

Aire acondicionado

"Esta maniobra parecería mostrar que, si bien esas cantidades habrían sido obtenidas por las fundaciones, en quien elabora estos documentos subyace el convencimiento de que las cantidades no les pertenecen, sino que quien es el verdadero propietario de las mismas no es otro que el partido político", concluye la Guardia Civil. El informe recoge un ejemplo de cómo CDC "instrumentaliza a la fundación CATDEM para recibir capitales de mercantiles que se enmascaran como donaciones pero nada tienen que ver con ese fin". Uno de los correos intervenido revela incluso que una sociedad aportó a la fundación 2.000 euros que el partido utilizaría para la instalación de un aire acondicionado en una de sus sedes en Barcelona, la situada en el paseo de Gracia.

Si bien la Guardia Civil no propone diligencias, expone que la supervisión de estos pagos recaía en Anna Benítez, entonces jefa de Administración de CDC y que tenía "control" sobre los pagos efectuados a las fundaciones, junto a Carles del Pozo, que trabajaba en el partido aunque le pagaba Catdem; y el tesorero Andreu Viloca, que habría sido relevado en este asunto por el excoordinador de régimen interno Francesc Sánchez a partir de agosto de 2014.

Convenios de colaboración

En cuanto al modo en que el dinero llegaba a las fundaciones, la Guardia Civil pone el acento en el uso de convenios de colaboración, práctica habitual desde 1999. Su razón de ser es de "difícil comprobación" y se podrían emplear "como medio para justificar la entrada de fondos": Figuran empresas que firman convenios con las dos fundaciones casi simultáneamente y documentos con acuerdos de este tipo que están antedatados.

Constan asimismo como vía de ingresos para el partido las 'notas o documentos de cargo', "de dudosa veracidad" y que podrían utilizarse "para trasladar fondos" bajo pretexto de una prestación de servicios. El informe detalla que CDC recibió de grupos vinculados y fundaciones 23,3 millones de euros en 13 años sin además, aplicar el IVA. Sólo entre 2010 y 2017 giró gastos por esta vía de 5,8 millones de euros a Catdem (4 millones) y Fórum (1,7 milllones).

Revela asimismo que "CDC obtiene ingresos sobre los que pueden generarse dudas en cuanto a su legitimidad", donaciones que inexplicablemente se concentran en fechas concretas y ausencia de instrumentos para controlar las aportaciones de más de 300 euros en actividades promocionales que impiden comprobar si se cumple la legalidad. Este tipo concreto de abonos se elevó un 22,81% en 2013 hasta 358.785 euros que entraron en el último trimestre, lo que podría indicar "intención o necesidad del partido de aumentar sus ingresos antes del cierre económico".

Encuentra además toda una serie de "irregularidades fiscales", como los cargos que el partido emitió como la ausencia de IVA en el reparto de costes a sus fundaciones y grupos en 2013 por importe de 1,2 millones de euros; en una práctica que "sería continuada en el tiempo y se llevaría desarrollando desde, al menos, el año 2008, con lo que la cantidad defraudada a la Administración Tributaria a través de la evasión de estas cargas fiscales sería muy superior". Tampoco pagaba impuesto de sociedades.

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