El cuestionamiento de la monarquía es un elemento que sobrevuela de manera casi constante el debate público en España, sobre todo desde la abdicación del rey Juan Carlos I. Sin embargo, escasean los estudios sociológicos que pregunten a la población sobre su opinión hacia la monarquía y, sobre todo, que sondeen cuestiones relativas a los posibles niveles de apoyo a otras formas de organización del Estado.

El más llamativo de los silencios en torno a la Casa Real proviene del principal órgano estadístico de la administración española: el Centro de Estudios Sociológicos (CIS) lleva sin preguntar sobre la institución monárquica desde abril de 2015. En adición, son pocos los estudios privados que plantean cuestiones acerca de la percepción sobre Corona o el modelo de Estado.

La historia de España no avanza. Los profesionales de su estudio y difusión llevan más de cinco años clamando contra sucesivos obstáculos a su acceso a papeles oficiales sobre episodios clave para el conocimiento del pasado –sobre todo, los acaecidos entre la Segunda República y el final de la Transición– y la comprensión del presente. Según denuncian (...), el Gobierno mantiene bloqueadas dos iniciativas relevantes para acabar con un oscurantismo impropio de un país democrático: la desclasificación de los 10.000 documentos de Defensa que Carme Chacón prometió desvelar al términos de su etapa como ministra del ramo y, más recientemente, a través del PP y con ayuda de Ciudadanos, la reforma de la Ley de Secretos Oficiales planteada por el PNV en noviembre del 2016.

2.934 personas fueron ejecutadas en Madrid capital en la posguerra por la represión franquista. Casi todas fueron fusiladas en una de las tapias exteriores del cementerio de la Almudena. Pasados diez años, la mayor parte de los cuerpos fueron exhumados y enterrados en fosas comunes. Sus asesinatos se guardaron así en la desmemoria de un país que cada vez amontonaba más ejecutados ‘desconocidos’ en sus cunetas.

Ahora podemos conocer los nombres de los asesinados gracias al trabajo de historiadores e investigadores y colectivos por la Memoria Histórica que han realizado esta labor de recuperación durante años. El remate final lo ha puesto un equipo de siete investigadores por encargo de la Oficina de Memoria y Derechos Humanos del Ayuntamiento de Madrid. Entre estos nombres, destaca que hay veinte alcaldes de toda Madrid durante la II República.

La actividad de la Iglesia católica se ha resentido significativamente en España durante los años de crisis económica. Así lo sugieren los datos ofrecidos por la propia Conferencia Episcopal, que muestran un fuerte descenso de algunas de sus más importantes celebraciones. El número de bautizos se ha reducido un 30% y el de matrimonios eclesiásticos ha caído a la mitad.

La última memoria disponible del máximo órgano de representación de los obispos corresponde a 2015, pues se suelen publicar con al menos un año de retraso. En ella figura un resumen bastante sucinto de la actividad de la Iglesia, así como el origen y los principales destinos del dinero que recibe, procedente en su inmensa mayoría de la denominada asignación tributaria.

La difusión masiva de memes de Cristo similares al fotomontaje por el que ha sido condenado un joven de Jaén ridiculiza a la justicia y revela su impotencia

Esta semana, la justicia española se ha visto atrapada en una contradicción tan inextricablemente enlazada no le será posible escapar del todo de ella hasta que el legislador decida cortar con su espada el nudo gordiano por él mismo creado cuando, tras haber suprimido en 1988 el delito de blasfemia, vino a sustituirlo en 1995 por el de la ofensa a los sentimientos religiosos. En ambas fechas estaba gobernando el Partido Socialista.

La multa de 480 euros impuesta por un juez de Jaén a un joven que subió a su cuenta de Istagram un fotomontaje en el que sustituyó con la suya la cara de una imagen de Jesús Despojado,