Llega a tu puerta en moto o bici, incluso andando y en transporte público, con la comida lista para servir. Puede ser una persona que trabaja con un contrato laboral, que reparte como autónomo o al que le pagan en negro. El reparto de comida a domicilio va en ascenso en los últimos años, con cada vez más presencia de las plataformas digitales como Deliveroo, Glovo o Just Eat. Al repartidor tradicional, como el de Telepizza y otras cadenas que apostaron desde hace años por las entregas de pedidos en los hogares, se suman en algunas ciudades los llamados riders de las empresas digitales, cuyo modelo laboral está siendo investigado y ya ha sido sancionado por la Inspección de Empleo. "En Deliveroo han dicho incluso que esto es un hobby. No, es un trabajo y solo les importa explotarte", critica José*, exrider de la empresa británica.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, dijo en verano del año pasado que "el empleo que llega actualmente es de más calidad que el que se fue con la crisis" y calificó la recuperación económica de "sana, sólida y social". Sin embargo, el 90% de los contratos que se firmaron en 2017 fueron temporales y uno de cada cuatro duró menos de una semana. La temporalidad ya no es una opción elegida libremente por el trabajador sino, directamente, el modo de vida de cada vez más ciudadanos. Prueba de ello es que, desde que entró en vigor la reforma laboral del PP, los contratos temporales han aumentado en más de cinco millones. 

En 2012 había en España 12,8 millones de contratos temporales y, cinco años después, esta cifra ha superado los 18 millones,

Las primeras reacciones a la posible obligatoriedad del MIR educativopara profesores interinos en España no se han hecho esperar. Apenas tres días después de que Ciudadanos registrara una propuesta no de ley para la implementación de esta medida a partir del próximo curso escolar, un nutrido grupo de profesores interinos han secundado una jornada de huelga este viernes en Algeciras y se han manifestado en la calle.

Más de un centenar de trabajadores del sector educativo, la mayoría interinos, se han dado cita en las puertas de la delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Algeciras para elevar sus quejas contra una medida que, según han anunciado, «cuentan con el visto bueno de las instancias de arriba e incluso de los sindicatos».

La Inspección de Trabajo se ha presentado este miércoles en el matadero de Le Porc Gourmet, ubicado en Santa Eugenia de Berga (Barcelona), para investigar las condiciones laborales de sus trabajadores. La inspección responde, entre otros motivos, a la denuncia del colectivo 'Càrnies en Lluita' tras el despido de 28 personas el pasado 3 de febrero y la supuesta amenaza de hacer lo mismo con otras 500 que trabajan en la planta.

Los inspectores de trabajo han acudido al matadero de Le Porc Gourmet, propiedad del Grupo Jorge (una de las mayores cárnicas de España, especializada en el sector porcino), acompañados por un dispositivo de la Policía Nacional. 

No ha habido acuerdo. No ha habido readmisión. Habrá huelga. Después de días de incertidumbre, reuniones, asambleas, telefonazos y amagos de acuerdo, empresa y trabajadores salieron ayer de la sede de conciliaciones del Departament de Treball en direcciones opuestas. Tras el convulso conflicto de la estiba, vuelve la guerra laboral al Puerto, y esta vez es el turno de los amarradores. La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) ha convocado una huelga de 72 horas para los días 15, 16 y 17 de este mes, a raíz del despido de tres de sus afiliados en la empresa Mooring Port Services SA. 

Mooring es una de las dos empresas del puerto que se encarga del servicio de amarre y desamarre, es decir, de la sujeción mediante cabos de los buques que atracan en los muelles barceloneses.