El expresidente de Uruguay José Mujica ha recordado este viernes en un acto en Madrid "la importancia de que un país no olvide su historia", haciendo referencia a  la devolución a Marruecos de las 116 personas que saltaron la valla de Ceuta el pasado miércoles, en una operación inusual de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la frontera sur de España. Mujica ha puesto a España ante el espejo de su historia, recordando que los españoles también se vieron obligados a salir del país y buscar acogida en otros estados.

"España e Italia vomitaron millones de inmigrantes y se han olvidado rápido de su historia",

Más del 75% de las niñas rohingya, que actualmente sobreviven en campos de refugiados en Bangladesh tras abandonar a la fuerza Myanmar, no pueden tomar decisiones sobre sus vidas. Así lo afirma la ONG española Plan Internacional en un informe elaborado para conocer la situación de estas adolescentes, el primero que se centra en analizar sus experiencias.

Los rohingya, una minoría musulmana, se vieron obligados a huir de Myanmar por la persecución a su comunidad religiosa por parte de fuerzas de seguridad birmanas en el estado de Rakhine, que comenzó hace ahora un año, el pasado agosto de 2017. Se habla de más 600.000 desplazados. La mayoría se movió hasta el sur de Bangladesh, país vecino, y la mitad de ellos son niños, niñas y adolescentes.

La llegada a las costas de Europa de barcos y pateras con miles de personas, que huyen de lasLa llegada a las costas de Europa de barcos y pateras con miles de personas, que huyen de lasguerras y de las hambrunas, es un fenómeno que los gobiernos europeos y la misma UE tratan conabsoluto cinismo, como si de una invasión se tratase. Reducen el derecho internacional de asilo yrefugio a detener, encarcelar o abandonar en el desierto a miles de migrantes.

Libia, destruida por la guerra imperialista para poder saquear su petróleo,

Para aquellos que todavía conservan recuerdos del siglo pasado, el hecho de que Italia se haya convertido en un país gobernado por una alianza confusa, pero catalogada en cualquier caso y no sin razón como de extrema derecha, debe plantear no pocos interrogantes. Porque Italia fue durante muchas décadas un símbolo de la izquierda:

El pasado 21 de junio el Eurogrupo decidió dar luz verde al tercer –y supuestamente último– “rescate” de Grecia, poniendo así fin a ocho años de inyecciones de dinero condicionadas a acometer recortes y reformas de todo tipo. En esta ocasión, el Estado griego recibirá 15.000 millones de euros que totalizarán la suma de 288.700 millones percibidos desde 2010. Esta noticia se ha querido vender como el fin de la intervención que ha sufrido el país heleno y, por lo tanto, como el inicio de una nueva etapa en la que el pueblo griego podrá volver a prosperar.

Pero ese mensaje no puede estar más despegado de la realidad.

Aviones israelíes lanzaron un ataque contra decenas de objetivos en Gaza en la noche del 8 de agosto. Uno de sus misiles destruyó una casa y mató a una mujer de 23 años, Inas Abu Khamash,   embarazada de nueve meses, y   a su hija de 18 meses. Hubo un tercer palestino muerto esa noche, identificado como un combatiente de Hamás de 30 años, y también 18 heridos.

El bombardeo destruyó por completo el edificio que era la sede de la Fundación por la Cultura y la Ciencia Said al-Mashal, un centro dedicado a albergar actuaciones musicales y teatrales.

Cierre de puertos y trabas constantes a las ONG de rescate que operan en el Mediterráneo. Centros "saturados" en las costas andaluzas ante la llegada de pateras. Reuniones entre dirigentes europeos para llegar a acuerdos. Declaraciones de líderes políticos alertando del fantasma del "efecto llamada" contra las supuestas políticas de "papeles para todos".

Dos palabras se han instalado en los titulares de los medios de comunicación y en las agendas políticas este verano: "crisis migratoria". Pero la situación actual ante la llegada de refugiados y migrantes a las fronteras europeas,