Un artefacto ha explotado este martes al paso del convoy que trasladaba al primer ministro palestino, Rami Hamdala, de visita en la Franja de Gaza, en un incidente que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha calificado de "intento de asesinato".

"Una explosión tuvo lugar hoy en Beit Hanun junto al convoy del primer ministro. No hay heridos", ha asegurado el portavoz del Ministerio del Interior en un comunicado.

En el día internacional de la conmemoración de la lucha y defensa por los derechos humanos de las mujeres, el Movimiento de Víctimas Crímenes de Estado (MOVICE), reveló que en Colombia han sido  asesinadas 403 mujeres que asumieron roles políticos, mientras que 14.955 mujeres sufrieron allanamientos por parte de la Fuerza Pública debido a su militancia.

En el documento del MOVICE,  se evidencia que en lo corrido solamente del año 2017 más de 145 defensoras de derechos humanos fueron agredidas, 16 fueron asesinadas y  que “si bien un porcentaje de las víctimas directas son hombres, han sido muchas las mujeres” que han vivido el dolor de la guerra, como quedó registrado en la base de datos de Colombia Nunca Más, en donde en 30 años, se logró establecer que por lo menos 9.775 mujeres fueron víctimas de todo tipo de violencias.

A veces sus fuerzas también flaquean. Esos momentos en los que incluso los  activistas que dedican su vida a una causa se replantean si de verdad merece la pena dejar tanto por el camino. "Ese instante fue el asesinato de mi madre", recuerda Laura Zúñiga, una de las hijas de Berta Cáceres, activista hondureña fallecida a tiros por su labor como defensora del medio ambiente. "Nos preguntamos: ¿cuál es el límite? No solo significó perder a una compañera, a una lideresa espectacular, sino el fracaso de muchos mecanismos de seguridad que considerábamos eficaces para protegernos: las redes, los premios, la repercusión mediática… ¿de qué sirve? ¿cuál es el límite del empresariado?".

Cada vez que el Ejército sirio derrota a las bandas terroristas, aparece una guerra mediática transnacional ‘sorprendida’ por la violencia contra civiles y exigiendo que se detenga la ‘masacre’.

Es necesario mentir como un demonio, sin timidez, no por el momento, sino intrépidamente y para siempre [...] Mentid, amigos míos, mentid, que ya os lo pagaré cuando llegue la ocasión .

Voltaire

Es el caso de Guta Oriental donde se han atrincherado Al-Qaeda e EIIL (Daesh, en árabe) durante muchos años, atacando a la población civil de Damasco con bombardeos diarios, lo que llevó a negociaciones y a la Resolución 2401 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas-CSNU (24-2-2018), ordenando una tregua humanitaria con cese al fuego de 30 días.

Hay en Siria mujeres que están siendo explotadas sexualmente por hombres encargados en entregar la asistencia humanitaria de la ONU y de otras organizaciones internacionales de ayuda, según pudo saber la BBC.

Han sido varios miembros de estos organismos que trabajan en el terreno los que denunciaron la situación, explicando que dichos colaboradores fuerzan a las mujeres a intercambiar alimentos y transporte por favores sexuales.

A pesar de que hace tres años se destapara un panorama similar de abusos, testimonios más recientes demuestra que esa realidad sigue existiendo en el sur del país.

La proverbial canícula que los porteños padecen en los febreros esta vez dio tregua para que la celebración del acto de rechazo a las políticas del gobierno Macri fuese un éxito de convocatoria y de permanencia.

Alrededor de 400.000 personas se congregaron en plena avenida 9 de Julio —la más ancha de la capital— y con el palco instalado frente al Ministerio de Desarrollo Social —el mismo donde en 1951 la Confederación General del Trabajo (CGT) pidiera a Eva Perón aceptar el cargo de vice en la fórmula que presidiría su marido, el general Perón—.

En un clima de euforia popular animada por insultos a Macri y consignas de apoyo a Moyano, un estruendo de bombos y pirotecnia completó la jornada de protesta. La gente iba advertida para no caer en provocaciones policiales como las ocurridas en actos anteriores.

Los matrimonios forzados son reconocidos como una violación de los derechos humanos en numerosos tratados internacionales y en documentos supranacionales. Pese a ser considerados ilegales, sigue siendo una forma de violencia de género en alza que somete a millones de mujeres.

El matrimonio forzado es la unión de dos personas, pero al menos en uno de ellos no existe el consentimiento o la voluntad de tal alianza. Es decir, está forzado a casarse.

En la actualidad, este fenómeno se distribuye de forma generalizada en países de Norte de África, Próximo Oriente, África subsahariana, Oriente Medio y América Latina.

Estados como Níger, Malí, Chad o Burkina Faso cuentan con el porcentaje más alto de matrimonios forzados, con una media superior al 80 por ciento. Esta práctica se encuentra profundamente arraigada en los valores de la sociedad, y existe gran dificultad para ser eliminada.