La llegada a las costas de Europa de barcos y pateras con miles de personas, que huyen de lasLa llegada a las costas de Europa de barcos y pateras con miles de personas, que huyen de lasguerras y de las hambrunas, es un fenómeno que los gobiernos europeos y la misma UE tratan conabsoluto cinismo, como si de una invasión se tratase. Reducen el derecho internacional de asilo yrefugio a detener, encarcelar o abandonar en el desierto a miles de migrantes.

Libia, destruida por la guerra imperialista para poder saquear su petróleo,

y en medio del caos dela guerra, se ha convertido en la principal puerta de salida al Mediterráneo de los inmigrantes yrefugiados. Son miles los que cada año se ahogan en el intento.

En reciente reunión habida en Doñana, los representantes de las respectivas presidencias degobierno de Alemania y España volvían, en medio de la quiebra de las políticas de la UE, sobre eltema de la “amenaza de la emigración” para establecer una medida más, por la que Alemania podrádeportar en 48 horas a cualquier persona que entre en su país y tenga pendiente una solicitud de asiloen España, acusando de “racismo” al gobierno italiano. Coincidieron también ambos mandatarios enla necesidad de financiar aún más al reino de Marruecos, para que multiplique la represión contra elmovimiento migratorio africano, tal y como la UE ya hace con Turquía, que recibe 400 millones deeuros al año para que se encargue de impedir por la fuerza la llegada de refugiados sirios a lasfronteras de Europa.

¿Qué está pasando en África para que se produzca este movimiento desesperado de poblaciónhacia Europa?

África lleva décadas, desde los años 80 del siglo XX, sometida, según la realidad política de cadapaís, a procesos de creación de una deuda externa impagable, como forma económica dedependencia del capital internacional. De ello se ha encargado en primer lugar el Fondo MonetarioInternacional estableciendo, con la complicidad de los gobiernos de turno, “Programas de Ajuste Social” que los han empobrecido hasta límites insospechados. Lo sucedido ha conducido a la totaldependencia económica del exterior, comenzando por la propia agricultura. Con la descolonización,la mayoría de países africanos gozaban de suficiencia en la producción agrícola y ganadera, yexportaban buena parte de dichos alimentos. Esa situación se ha invertido en países dependientes que importan el 30% de los alimentos que consumen, acabando de hecho con toda expresión material desoberanía alimentaria.

La sistemática destrucción de la agricultura y de la ganadería, planificada por los bancosoccidentales, es la que ha multiplicado el hundimiento de productos tradicionales como el café, elcacao, el arroz …, lo que ha extendido por todas partes el paro y el desempleo imponiendo salariosde hambre, acabando con toda expresión de derechos sociales.

Introduciendo productos alimenticios a bajo precio en el mercado africano, las multinacionaleshan logrado hundir la producción y comercialización local, para multiplicar los precios y la consiguiente dependencia exterior. El control y manipulación de las semillas, los abonos, y elequipamiento necesario han realizado el resto. Las hambrunas no son solo consecuencia de las sequías, sino de los planes de los bancos internacionales y de las empresas multinacionales. Las sequías, sino de los planes de los bancos internacionales y de las empresas multinacionales. Losproductores occidentales de alimentos están subsidiados por sus respectivos Estados, por lo que susprecios no son los reales. La UE, a través de la Política Agraria Común, subvenciona en un 40% a los productores agrícolas y los EEUU en un 30%, para que sus excedentes se hagan con el control delmarcado internacional a bajo precio. Esto ha llevado a que sea un pequeño grupo de multinacionalescomo Monsanto, Cargill, ConAgra, Dupont, Pionner, Bunge…, las que controlen la agriculturamundial y su comercio. A lo que se une el monopolio de las semillas genéticamente modificadas quelos campesinos se ven obligados a comprar año tras año, y con ellas otros productos.

Tierras de cultivos tradicionales están siendo dedicadas a la producción de agro combustibles parala producción de etanol (alcohol para ser utilizado como carburante a partir de la patata, laremolacha, el maíz, o el trigo). Para ello, las multinacionales están haciéndose con buena parte de lastierras de cultivo que son expropiadas a los pequeños campesinos o comunidades locales, que en elcaso de África llega a cifras de más de 60 millones de hectáreas.

Las políticas de recolonización han provocado un cambio sustancial: de grandes exportadores dealimentos los países africanos han pasado a importar de todo para poder mal comer y mal vivir,cuando un 90% de la población depende de la agricultura y de la ganadería. La ONU constató hace tiempo esta situación, señalando que es la especulación de productos de alimentación básicos la queestá detrás de la crisis alimentaria, y que el Banco Mundial y el FMI son los responsables de laspolíticas de liberalización impuestas, por las que han inducido a los países a desarrollar cultivos parala exportación y a importar alimentos de consumo diario, como los lácteos y los cereales.

La especulación se ha impuesto a través de las multinacionales. En la bolsa de Chicago se hanvendido desde hace años las cosechas del próximo decenio, provocando subidas de preciosartificiales. Como sucedió con los precios inmobiliarios, los precios de productos agrícolas formanpaquetes multimillonarios de contratos de “derivados”, como viene sucediendo con el trigo, el arrozy el maíz.

En medio de una producción agrícola intensiva y creciente dirigida por las grandes empresas ybancos, se extiende la hambruna de millones de personas que carecen de ingresos para acceder a lacompra de productos alimenticios básicos, multiplicándose el número de desnutridos y hambrientos.

Las reservas de petróleo y de minerales son codiciadas por las grandes potencias, de manera queÁfrica ya proporciona más petróleo a los EEUU que Arabia Saudí; y en muchos países lasexplotaciones mineras llevan aparejados ejércitos y aeropuertos privados que recolonizan paísesenteros imponiendo condiciones de esclavitud a los trabajadores. El gendarme imperialista mundialutiliza la base española de Rota para la estancia de Africom, ejército de intervención rápida enÁfrica, que además controla militarmente el tránsito mediterráneo de África a Europa.

Se toman con ello posiciones estratégicas sobre los conflictos armados, que son el resultado de laspolíticas de las grandes potencias para apropiarse de las materias primas: el oro, los diamantes… Lasguerras de destrucción con millones de víctimas se multiplican y se hacen endémicas en numerosospaíses, provocando muchos millones de desplazados.

Debemos recordar que la recolonización económica y política de África se ha planificado desde elcapital financiero internacional, en el ámbito de una extrema competencia entre los capitalesfranceses -que mantienen el control del franco CEFA sobre numerosos países- y los capitalesnorteamericanos y de sus aliados económicos en un contexto de crisis internacional de guerraeconómica y comercial.

La primera pregunta que los analistas más serios han realizado, comparando el saqueo de Áfricacon la realidad de los movimientos migratorios, a los que se acusa de invadir Europa, es la de ¿quiénha invadido a quién?

Fuente: http://elespacioindependiente.wordpress.com