Lágrimas, dolor, rabia, impotencia… No se podía decir que la noticia pillara por sorpresa al colectivo feminista. “La iglesia tiene demasiada influencia en nuestra sociedad, aunque manteníamos una pequeña esperanza”, asegura Belén Silva. Es militante de la organización Isadora por los derechos de las mujeres y estuvo en la Plaza del Congreso desde el comienzo del debate. Hoy no puede contener las lágrimas por la impotencia de ver cómo los políticos le niegan sus derechos a las mujeres argentinas.

“Se ha rechazado la ley, pero el debate ya lo hemos ganado en las calles”,

reclaman Luisa, Ayelén y Marcos. Con todavía pelucas, atuendo y, por supuesto, pañuelos verdes, desalojan la Plaza del Congreso tras conocer el trágico resultado.

A pesar de los 38 votos en contra, 35 a favor, dos abstenciones y una ausencia; hoy el feminismo ha hecho historia en Argentina. Durante más de quince horas, miles de personas aguantaron en las calles de Buenos Aires –además de otras provincias- para reclamar los derechos de las mujeres en un debate histórico. Era la primera vez que la legalización del aborto llegaba a debate en el Congreso, tras siete presentaciones del Proyecto de Ley durante once años.

“Nosotras no fuimos derrotadas, fueron ellos. Escuchamos todo lo que pensaban, pero no nos escucharon; no escucharon la voz de la calle”, ha denunciado la diputada por Libres del Sur Victoria Donda. Donda es una de las mayores activistas por la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

La norma incluía la despenalización del aborto, con la derogación de los artículos 85 (índice 2), 86 y 88 del Código Penal –que hacen referencia a las penas de cárcel para la mujer de hasta cuatro años por abortar-; la ampliación de 12 a 14 semanas para realizar el aborto libre y la garantía de salud pública a la hora de la intervención y sus consecuencias. Esta práctica en la clandestinidad causa alrededor de 43 muertes cada año. En Argentina se producen medio millón de abortos anuales.

Una jornada histórica

"¿Vamos a seguir negando la ayuda a las mujeres que acuden a los hospitales con abortos espontáneos, preguntándoles qué ha sucedido y cómo han llegado a ese estado antes de atenderlas?"

Eran conscientes de que las probabilidades eran escasas, pero eso no les detuvo. Las calles de Buenos Aires próximas a la Plaza del Congreso se tiñeron de verde. Ruidos de tambores, cánticos contra el machismo y la opresión institucional y pañuelos verdes alrededor del Senado. Tenía que ser ley para garantizar el derecho de las mujeres a decidir y así lo reivindicó el colectivo feminista en su incansable lucha una jornada más.

“¿Qué vamos a hacer mañana? ¿Vamos a seguir negando la ayuda a las mujeres que acuden a los hospitales con abortos espontáneos, preguntándoles qué ha sucedido y cómo han llegado a ese estado antes de atenderlas?”, denunciaba la senadora nacional de Tucumán Beatriz Mirkin la mañana de este miércoles durante el debate en la Cámara Alta. “La ley no obliga a ninguna mujer a abortar, obliga al Estado a que erradique los abortos clandestinos”, concluyó la senadora.

“No importa el resultado en el Senado, ya ganó la unidad y la lucha por un derecho propio que tienen las mujeres y nadie puede decidir qué hacer con sus cuerpos”, ha publicado en su cuenta de Facebook Sergio, el hermano de Santiago Maldonado, con una imagen sosteniendo su pañuelo verde.

Y así lo siente el colectivo feminista: ya se ha hecho historia. “Más tarde o más temprano, será ley”, insisten las portavoces de varias organizaciones.

“Efectivamente, más tarde o más temprano, va a salir. Lo que se ha conseguido por el momento es levantar el estigma de la mujer que aborta”, recalca a este medio Ana Schiuma, periodista y asistente a la concentración del Congreso.

“La clandestinidad es un negocio”

“No hay nada más indigno que mantener lo clandestino y mantener las brechas de desigualdad”

“Todo lo que es ilegal en Argentina es un negocio. Por eso los medicamentos que provocan el aborto se cobran en negro y a altos precios”, ha señalado el senador nacional de la provincia de Córdoba Carlos Caseiro. Este argumento ha sido apoyado también por el senador nacional de Formosa Luis Naidenoff: “La clandestinidad es un negocio. Cuando el Estado no se hace responsable, nos tiene que movilizar. Esto también es un desprecio a la vida”.

Naidenoff señaló que el debate se centra en la dignidad humana, en convivir con una doble moral. “No hay nada más indigno que mantener lo clandestino y mantener las brechas de desigualdad”, insiste.

La criminalización no disminuye la muerte. Alrededor de 110 países del mundo han llevado a cabo esta ley de despenalización del aborto. Las estadísticas señalan que en muchos de ellos, ha disminuido el número de abortos y, por consecuencia de la facilidad de acceso, de muertes maternas por aborto clandestino.

Y ahora, ¿qué?

“Seguiremos intentándolo una y otra vez, hasta que consigamos que sea ley”

Era la séptima vez que se presentaba el Proyecto de Ley en el Congreso y la primera vez que se llevaba a debate en once años. Tras el rechazo en el Senado, las impulsoras de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, junto a las organizaciones feministas que respaldan la ley; deberán esperar hasta marzo de 2019 –inicio del siguiente período parlamentario- para volver a presentar el proyecto en la Cámara Baja. La ley deberá repetir el mismo proceso que ya ha superado para volver a debatirse. Así lo indica el artículo 81 de la Constitución.

“Seguiremos intentándolo una y otra vez, hasta que consigamos que sea ley”, aseguran dos impulsoras de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, quienes han insistido en que “conseguiremos que sea una realidad”.

“No lo duden, más pronto o más tarde, será ley”, ha destacado la senadora Pilatti Vergara (Frente Para la Victoria), y ha concluido con un mensaje esperanzador: “Nada está perdido, es sólo cuestión de tiempo. Vamos a garantizar igualdad, autonomía y derechos”.

Se pretende convocar al movimiento feminista en una manifestación frente al Congreso durante la jornada del 9 de agosto, pero aún no se ha precisado la hora exacta.

“Seguiremos en las calles reclamando nuestros derechos a las instituciones”, reivindican las integrantes de la Campaña por el Aborto Legal. La lucha continúa por que el derecho a decidir de las mujeres argentinas sea ley.

Fuente: https://www.publico.es/