Los indígenas brasileños, mayoritariamente representados por la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), empezaron a movilizarse para anular las primeras medidas aprobadas por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, que delegó la gestión de las cuestiones indígenas al ministerio de Agricultura.

En un comunicado, la APIB recomendó que sus entidades asociadas en todos los estados del país presenten una acción popular requiriendo judicialmente la nulidad de las medidas aprobadas por Bolsonaro, "que prácticamente destruyen toda la política indigenista brasileña".

En un fulminante golpe, que nadie esperaba, cuatro mil miembros de las fuerzas armadas, tomaron 73 instalaciones estratégicas de Pemex, y seis refinerías, entre ellas la de Salamanca, Gto. Ing. Antonio M. Amor. Y quitaron al sindicato el manejo de zonas “restringidas” y estratégicas como es, ni más ni menos, el centro de Monitoreo del combustible en donde ni funcionarios podían pasar.

En el contexto donde se presentó, en Palacio Nacional, El Plan Conjunto del Gobierno de la República para Combatir el Robo de Hidrocarburos en Pemex, este jueves pasado, en su tradicional conferencia mañanera, el presidente Obrador denunció la existencia de una red interna en el gobierno y Pemex, que es responsable del 80% del huachicol y dio a conocer esta toma de instalaciones.

El capitán Bolsonaro ya se comprometió con el “Mercado” a entregar todas las decisiones del área económica al gran Capital, bajo hegemonía del capital financiero y de las empresas extranjeras (personificado en Paulo Guedes y sus Chicago boys, que ponen a Lewy en el BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social).

Por las declaraciones del presidente electo, será un gobierno comandado directamente por hombres de negocio comprometidos con la reducción del “costo Brasil”, o sea, con el aumento de la ganancia privada. Un gobierno con ese perfil no solo continuaría, sino que radicalizaría la agenda de Temer, a fin de implantar:

Los aviones de combate de Arabia Saudí bombardean el depósito del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Yemen.

El portavoz del PMA, Herve Verhoosel, dijo el viernes que los trabajadores humanitarios, la infraestructura y el suministro de alimentos han sido atacados en la ciudad portuaria de Al-Hudayda (oeste de Yemen) en los últimos días.

En este contexto, la cadena de televisión yemení Al Masirah subrayó que los ataques ponen en peligro programas de asistencia a los residentes de Al-Hudayda.

El Pentágono ha desplegado a sus científicos en 25 países y les ha concedido inmunidad diplomática para investigar virus, bacterias y toxinas mortales en laboratorios militares fuera del territorio de Estados Unidos en un programa presupuestado en 2.100 millones de dólares, denominado Programa de Compromiso Biológico Cooperativo (CBEP).

El programa lo financia la Agencia de Reducción de Amenazas de la Defensa (DTRA) y las instalaciones se ubican en países de la antigua Unión Soviética, como Georgia y Ucrania, así como Oriente Medio, el sudeste Asiático y África.

No hay paraguas que frene esta lluvia. Cuando los niños de Yemen miran al cielo, rezan para que haya nubes y no aviones con bandera saudí. La monarquía árabe se ha convertido en la peor pesadilla para quienes han tenido la desgracia de nacer en territorio yemení, un suelo golpeado diariamente por la coalición militar que lidera Arabia Saudí. A pesar de todo (incluso de los cerca de tres mil niños que según Naciones Unidas ya han muerto por esos bombardeos), España mantiene unos negocios privilegiados con los máximos responsables de esta matanza.

El ejemplo más cercano está en el puerto de Santander.

La deslocalización definitiva de varias líneas de producción de una multinacional danesa en España, permite verificar que Argentina, se ha convertido en una referencia mundial para el principal objetivo del neoliberalismo: el beneficio empresarial a costa de lo que fuere. Para eso requiere especiales condiciones de los lugares donde radica sus plantas.

Generalmente, se prefiere la nula intervención pública ( salvo facilidades fiscales o subvenciones), y el menor coste de la mano de obra. Al parecer el gobierno de  Mauricio Macri reúne esas condiciones para el lucro sin fronteras.

La empresa industrial VESTAS,