El país roto por sucesivas crisis, la clase política reprobada, el régimen que se desmorona, la Transición que chochea, el sistema que colapsa y ni por ésas piensa España en reformarse. Rajoy dijo ayer que es tontería tocar la Constitución si esto con dos decretos se arregla. Ahora sabemos que Sánchez también hizo una DUI y declaró unilateralmente el pacto con el PP porque lo necesitaba para justificar su apoyo al 155. Ciudadanos, a la derecha del Padre, ya ha advertido de que no cuenten con ellos para regalarles cambios del Texto Sagrado a “los golpistas”. Hay que darle la razón al independentismo, España es irreformable.

Así lo parece porque fuera de Cataluña, nadie está articulando con claridad, constancia y contundencia un discurso de reforma o revolución. Ha tenido que ser un grupo de juristas el que presente el proyecto más audaz de transformación política y territorial de la Carta Magna.

Pero la izquierda española está perdiendo una ocasión inmejorable para implantar en el debate una de sus señas de identidad más atractivas, que estaba en los movimientos sociales que han inspirado a los partidos del cambio: el proceso constituyente.

Más preocupados por mostrar su solidaridad y comprensión con el rupturismo independentista que por construir su propio programa estatal de ruptura y refundación, los Comunes y Unidos Podemos están siendo triturados por los catalanistas, que les acusan de tibios, y los españolistas, que les llaman radicales. La única manera de escapar de la picadora nacional, es un proyecto propio que valga tanto para recuperar a Cataluña como para regenerar España y eso pasa por una defensa decidida de un proceso fundacional como el que se vivió hace 40 años, en el que podamos elegir qué modelo de Estado, organización territorial, sistema social, electoral y fiscal queremos. El derecho a decidir pero para todos y sobre todo.

Todo, incluido la monarquía, base sobre la que se sustenta la Corte, la Trama y la Casta que pudren este país. España puede volver a ser una república. Hay que decirlo más. No hay que tener miedo a proponer un proceso destituyente, constituyente y reconstituyente que impida el proceso restituyente que las élites han puesto en marcha justo cuando estaban más debilitadas. Curiosamente, este proceso debe aprovechar tanto la inercia como las fuerzas del procès que pueden convertirse en aliadas, una vez agotada la vía unilateral del procesismo.

Ante la manifiesta improbabilidad de la secesión territorial, la izquierda debería intentar movilizar ese impulso transformador -que no sólo es nacionalista, también tiene raíces en el 15M y en la cultura obrera y libertaria de larga tradición catalana-, para intentar darle la vuelta a este país, misión casi igual de imposible, pero que une a más gente en lugar de dividirla y es más solidaria y menos lesiva con la clase trabajadora. Y si no le damos la vuelta del todo, al menos evitemos que nos lo dejen como está.

Cataluña puede ser el martillo que apuntale el 78. Eso es lo que el régimen está intentando con la inestimable ayuda de la derecha catalana que tiene los mismos muebles que salvar, y de una Esquerra que al final se conformará con haber utilizado el soberanismo para gobernar con la barretina puesta, la estelada en una mano y el Evangelio en la otra. Pero Cataluña también puede ser la hoz para segar las malas hierbas. En efecto, los catalanes pueden ser els segadors.

Fuente: http://www.eldiario.es/

Laboral

UGT y CCOO convocan protestas el 8 de febrero para exigir a Sánchez que revierta la reforma laboral

Los líderes de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han anunciado este martes que se movilizarán el próximo 8 de febrero en un "gran acto sindical" para forzar al Gobierno a que derogue determinados aspectos de la reforma laboral de 2012.

"Es el momento de concretar, de ejecutar medidas para la igualdad, para recuperar derechos y salarios", han dicho ambos líderes, quienes han instado al Gobierno a que "mueva pieza y que no se escude en minorías parlamentarias" y lleve "al BOE" aquellas reformas en las que están de acuerdo, "aunque la CEOE no lo esté".

A esta gran asamblea, que movilizará a más de 10.000 sindicalistas,

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Memoria Laicismo

La Justicia investiga por primera vez a la Policía del franquismo por torturas en un contexto de crímenes de lesa humanidad

La Justicia de València ha admitido a trámite una querella contra varios policías de la Brigada Política y Social, la policía política del franquismo, por torturas cometidas durante la detención de 12 militantes comunistas en 1971. Concretamente, el Juzgado de Instrucción número 1 de la capital valenciana ha abierto diligencias para investigar un episodio de torturas en un contexto de crímenes de lesa humanidad protagonizado por, entre otros, los policías Benjamín Solsona, conocido como el Billy el Niño valencianoJacinto López Acosta; y Manuel Ballesteros

"Detuvieron a 19 jóvenes en abril de 1971 en València y los llevaron a la Jefatura Superior de Policía.

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Internacional

Indígenas se movilizan en Brasil contra las primeras medidas de Bolsonaro

Los indígenas brasileños, mayoritariamente representados por la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), empezaron a movilizarse para anular las primeras medidas aprobadas por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, que delegó la gestión de las cuestiones indígenas al ministerio de Agricultura.

En un comunicado, la APIB recomendó que sus entidades asociadas en todos los estados del país presenten una acción popular requiriendo judicialmente la nulidad de las medidas aprobadas por Bolsonaro, "que prácticamente destruyen toda la política indigenista brasileña".

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