fbpx

Ostrakon eran aquellos fragmentos de platos y vasijas que usaban los ciudadanos de Atenas para poner el nombre de la persona que había de ser alejada de la ciudad por haber intentado sobreponerse por encima de la voluntad de la asamblea ateniense. Son conocidos los casos de Temístocles, o Alcibíades y nos han llegado fragmentos en los que un ciudadano ateniense con derecho a voto había escrito su nombre. De ostrakón surgió el término “ostracismo", definiendo el destierro temporal o el ser apartado de los órganos políticos.

Poco después de las elecciones desde aquí recomendábamos que se evitara un pacto de gobierno con el PSOE y que simplemente se le diera un voto afirmativo en la sesión de investidura. Era el mal menor para evitar un gobierno de la derecha que nos había llevado a la desestabilización y al borde del colapso.

Las razones eran obvias. En primer lugar, como decía la canción,  ”cuidate troyano del griego que trae regalos". Este PSOE no es el de 1934 que renunció a la democracia parlamentaria y se sumó al frente popular de 1936. Suresnes fue la tumba y la defenestración del PSOE de 1931, así como el prólogo a la monarquía del 20 de noviembre de 1976, cuando se aprobó la ley de Reforma Política. Por tanto, es el PSOE del régimen del 78, y no hay que olvidarlo, sujeto al dictamen de Bruselas, es decir a las políticas austericidas que nos han acompañado desde que Zapatero reconociera la crisis y se iniciaran las políticas draconianas.

¿Era conveniente sumarse a una coalición de gobierno que seguirá con los criterios austericidas por los cuales nació el 15M? Creemos que no y que aquellos ministros, asesores y consejeros de UP que hubieran formado parte del mismo habrían devenido en jarrón decorativo o lo que es peor, se habrían visto obligados a aceptar la aplicación de más recortes. Si Tsipras, espejo de UP en algunos momentos velados en el recuerdo, fue incapaz con todo un gobierno de su cuerda, mayoría parlamentaria y un referéndum que le dio un SI rotundo, de enfrentarse a la cúpula de la UE, ¿lo habría sido la cédula de Iglesias-Garzon encajada con bolillos en la agenda de Sánchez?

Uno podría entender y aceptar, si fuera la primera vez que se produjera, un ‘pelillos a la mar' y ‘aquí no ha pasado nada'. Pero sentimos que esto no es así, es el enésimo cartucho de esta política errante que se quema sin más.

Pero, además, esta Lucha de Titanes de medio pelo ha dejado al PSOE como vencedor, y una promesa de que en caso de nuevas elecciones el número de escaños de Sánchez se va a volver a disparar. Es, la enésima vez que esto pasa y tanto en IU y en Podemos, aparte de lamentos, rasgaduras de vestiduras y plañideras, no hay visos de dimisiones ni de rectificaciones. ¿No sería hora de que en UP alguien empezara a escribir nombres en los ostrakon? ¿ No sería hora de que alguien empiece a escuchar y a tomar en serio a los militantes de base que han cerrado filas como hoplitas cuando se les ha pedido y lo han dado todo en el PSUC, en el PCE, en EUiA, en IU,o en el Frente Cívico y que lamentablemente han sido ninguneados?

Los hoplitas cerraban filas, pero ay de los generales que no les escuchaban en las asambleas.

18 de Agosto de 2019

Izquierda Socialista Federal y Republicana